jueves, 15 de octubre de 2015

Batalla del Mar de Coral: el punto de inflexión de la Guerra del Pacífico.

Aunque muchos hablan de la mítica batalla de Midway, que marco el fin de la supremacía del Imperio Japonés en el Pacífico, hubo previamente a esta, un combate que aunque se podría considerar que termino en "tablas", en realidad cambió el rumbo de los nipones en la guerra. Sí, hablamos de la Batalla del Mar de Coral.

Mientras en Europa, las tropas de Adolf Hitler estaban arrollando a sus enemigos, en especial las soviéticas, luego del traste de la batalla de Moscú, los norteamericanos habían abierto el frente del Pacífico, aun dolidos y enardecidos por lo sucedido en Pearl Harbor. Sin embargo, las tropas que se destinaron, en especial el Primer Cuerpo de Marines, no verían combate hasta el segundo tercio de 1942. Las cosas primero se verían en un combate de tipo "aeronaval", que los japones habían inaugurado con la batalla anteriormente mencionada.

Aunque la batalla del Mar de Coral no tiene gran relevancia táctica, en el plano estratégico resulto ser de harta importancia. No solo cambio los planes japoneses, sino también dieron confianza a los norteamericanos y sobre todos a sus aliados británicos, que habían visto disminuir sus bonos en menos de seis meses, con las capturas de Singapur, Hong Kong y el hundimiento de la flota del Pacífico, comandada por el Prince of Wales. Una victoria era necesaria para reforzar la fe perdida y justamente, está llego a través de este encuentro que vamos a resumir a continuación.


La batalla del Mar del Coral fue una batalla naval entre Japón y fuerzas aliadas, principalmente de la Armada de los Estados Unidos, librada en mayo de 1942, en el mar del Coral. Fue una de las batallas clave del Teatro Asiático en la Segunda Guerra Mundial y significó el primer fracaso de una ofensiva nipona. Aunque los japoneses infligieron bajas importantes a los estadounidenses, sus propias pérdidas les impidieron ejecutar la Operación Mo, la invasión de Port Moresby. Además, dos portaaviones japoneses que participaron en la batalla fueron dañados, y no pudieron participar en la batalla de Midway, la cual marcaría un punto de inflexión en el curso de la guerra en el Pacífico.


Japón para marzo de 1942, era el dueño de una cantidad de terreno enorme. Las victorias en el Pearl Harbor, en Filipinas, Singapur, Indochina y Malasia, le habían creado un parteaguas que podría amortiguar los ataques de los Aliados, muy en especial los Estados Unidos. Sin embargo, aun existía un escollo que impedía la plena celebración y era la conquista de Australia.

El llamado "continente isla", aun se veía como un bastión de gran importancia y que podría proveer de tropas y recursos a los Aliados. En su momento, la Armada y el Ejército japonés tuvieron un encontronazo por saber si invadirían Australia. La Armada deseaba esto, pero el Ejército tenía sus dudas. Ellos eran más partidarios de una red defensiva y afianzar las posiciones previamente ganadas. Finalmente, la Armada renunció a esto, pero pidió la conquista de Port Moresby en Papua Nueva Guinea, así la toma de otras islas como Nueva Caledonia o Fiyi. La razón era que las naves japonesas pudieran navegar libremente por toda la región, sin temor a ser atacados por aviones embarcados o disparos de acorazados, aparte de estrangular lentamente a Australia.

Esto no era sabido por los mandos Aliados en su momento, por lo cual, la población australiana vivió con un enorme miedo en aquel año. El ejército británico se encontraba lejos, la Armada inglesa había sido evaporizada y para colmo, muchos australianos apoyaban discretamente a los japoneses. Por ello, el recibimiento que tuvieron los Marines americanos y su flota en Australia, fue bastante fría y hasta antipática. Aparte, en el mismo seno de la Marina gringa, había disidencias. Nimitz y McArthur se peleaban constantemente sobre los planes de operaciones, mientras que el contralmirante Fletcher, un favorito de Nimitz, estaba en la mira del Almirante King, jefe de la Armada, por la pérdida de Wake. Sin embargo, las intervenciones posteriores de Nimitz serían de harta importancia para la victoria.

Entre tanto, los japoneses llevaron a cabo la Operación "Mo", que consistía en la toma de varias islas que servirían para preparar el desembarco en Port Moresby, entre ellas Tulagi. El contralmirante Goto comandaba la flota principal y que se encargaría de resguardar el ataque, con su nave insignia, el portaaviones ligero Shoho. Cerca de allí, otra flota aun más grande, ya con dos portaaviones en forma, dirigida por el contralmirante Takagi, serviría de apoyo a la de Goto. Los inicios eran para el 2 de mayo de 1942 y el supuesto desembarco en Port Moresby sería el 10 de aquel mes.

Gracias a los descifradores americanos, Nimitz se entero de la operación y despacho la Task Force 17 a pararle los pies a Otogo y compañía. Sin embargo, previo a esto, tuvo que convencer al Almirante King de que le diera chance a Fletcher de atacar. Otro contralmirante iba a ser el comandante de la misión, pero enfermo y Fletcher fue el designado. King dudaba de las habilidades de este último, más cuando su flota apenas representaba la mitad del combinado de Goto y Takagi. Sin embargo, Nimitz lo respaldo y King dió luz verde al contrataque.

El 4 de mayo, la flota de invasión japonesa zarpo de Rabaul y se dirigieron hacia Tulagi y posteriormente sería hacia Port Moresby. Fletcher se enteró y envio a varias escuadrillas de aviones, que llegaron a encontrarse con los japoneses, infrigiendo varias bajas. Esto hizo que Takagi zarpase de Rabaul para encontrarlo, mientras Fletcher hacía lo propio. Lo peor es que la flota americana solo contaba con un portaaviones de cuatro que se habían prometido para la batalla. El USS Lexington aun no llegaba, mientras el USS Hornet y el USS Enterprise apenas se encontraban a medio oceáno Pacífico. El único disponible era el USS Yorktown.


Entre el 5 y 7 de mayo, las flotas de Fletcher y Takagi se estuvieron buscando intensamente, pero con escasos resultados, inclusive llegaron a estar separadas a 100 kilométros, pero sin darse cuenta uno del otro.

Para el 7 de mayo, un avión de reconocimiento supuestamente avisto a dos portaaviones y dos acorazados. Fletcher envió a sus aviones a atacar, pero luego se entero de que eran dos cruceros y dos acorazados. Furioso, el contralmirante estallo contra su informante, echandole en cara que por su error, podrían perder sus portaaviones (y es que se habían quedado sin reservas para un contraataque nipón).

Sin embargo, del otro lado paso exactamente lo mismo y Takagi envió sus aviones contra un convoy menor, lo cual facilito a Fletcher el encontrarse directamente con Goto, el cual ahora si fue localizado con éxito, donde destacaba su portaaviones y sus naves escolta. Aquí es donde comienza una anecdota que es harto conocida y es que en aquel entonces, los aviones de combate norteamericanos aun seguían siendo muy inferiores a los japoneses. Los P-52 aun tardarían en llegar, igual los famosos Hell Cats, que llegarían a ser los amos del Pacífico. La flota aeronaval se componía de aviones ya anticuados y lentos, como los B-17, los Vindicator, los Buffanos y los Avengers. En dos oleadas que envio Fletcher a estos aviones, fueron hechos pedazos, no solo por la artillería del portaaviones, sino también por los aviones escolta japoneses. Esto causo un furor enorme entre estos últimos, al grado que se prepararon para ahora localizar al USS Lexington, de donde habían sido enviados sus contrincantes.

Llego el turno para los lentos SBD Dauntless, que eran conocidos por su lento andar. Sin embargo, pronto se revelaron como una especie de tanques volantes, ya que supieron aguantar los embates enemigos y aparte, soltar varias bombas que llegaron a dañar levemente al Portaaviones. No obstante, con tres oleadas siendo contenidas, Goto pensó que sería todo, pero con horror vió como una cuarta oleada, ahora combinada entre aviones del USS Yorktown y los restantes Dauntless que habían sobrevivido, se lanzaron con todo sobre el Portaaviones. En cuestión de 21 minutos, el Shoho fue hecho picadillo 

Alarmado con la situación, el almirante Inoue decide que los transportes de tropa se den la vuelta hacia Rabaul, mientras el almirante Takagi encuentra la flota de Fletcher y lo liquida. Entre tanto, John Crace, contralmirante australiano es enviado por Fletcher para encontrar los transportes, lo cual logra con gran éxito, aparte de eludir el propio fuego amigo, ya que la flota de cruceros y destructores aliados es confundida por los aviones americanos.

Takagi trato de liquidar a los americanos en un ataque nocturno, esto en la madrugada del 8 de mayo. Sin embargo, todo salió al revés: los aviones de reconocimiento avistaron al USS Yorktown, pero creyeron que era amigo, por lo cual uno de los aviones al descender, fue destruido a golpe de artillería. Aparte, cuando Fletcher envió sus aviones para contratacar, fue tal la carnicería que solo 11 aviones regresaron intactos al Yorktown y al Lexington. Finalmente, Takagi desistió del ataque nocturno y prefirió enfrentarlos en la mañana.

El ataque comenzó en la mañana de aquel 8 de mayo de 1942, donde finalmente ambas flotas pudieron localizarse. En el lado nipón, los portaaviones Shohaku y Zuikaku fueron los agraviados, donde pese a la cortina de fuego y protección aérea, lograron ser tocados, esn especial el Shohaku, que debido a una bomba, su cubierta se vio incendiada. Aunque el siniestro pudo ser contenido, la pista se inhabilito y ya no pudo ser utilizada para más despegues.

En el lado americano, la cosa fue más dramática: Lexington y el Yorktown se vieron acribillados por la excelencia maniobrabilidad japonesa, al grado que una bomba entro directo a la cubierta del Yorktown, volando parte de la misma y matando a casi 70 hombres. Entre tanto, el Lexington sufrió tal cantidad de daños que llego a estar a la deriva por un buen rato. Para colmo, cuando varios cazas gringos trataron de regresar al Lexington, fue tan mala la maniobra que terminaron chocando unos contra otros.

La batalla termino al mediodía y cada bando se proclamo ganador: los japoneses afirmaron hundir dos portaaviones y varios cruceros como destructores. En el lado gringo, refirieron que sus blancos habían sido un portaaviones y también tanto cruceros como acorazados. Finalmente, la cosa se puso más dramática, cuando el Lexington comenzó a incendiarse y ya no pudo ser recuperado. Termino por ser hundido y sus hombres transportados a otras unidades.

Las consecuencias de esta batalla no se vieron al momento, sino hasta después y de manera dramática. En el bando americano, aunque los periódicos habían proclamado la victoria, en realidad los daños habían sido severos y costó un portaaviones como la inutilización de otro, que posteriormente fue reparado. Sin embargo, en el caso de los japoneses, fue mucho más acentuado. Inoue retraso la invasión japonesa a Port Moresby y esto ocasiono la ira del Almirante Yamamoto que inmediatamente mando a Takagi a buscar y liquidar a los americanos.

Sin embargo, estos ya se habían alejado (gracias a la previsión de Fletcher) y fue meramente imposible. Takagi estaba furioso con Inoue, ya que él mismo sabía de los daños que había recibido, tanto su flota como la enemiga y estaba seguro de poder liquidarlos, al pasar los aviones del Shohaku al Zuikaku. Sin embargo, cuando estos regresaron a sus astilleros, vieron con horror que los daños habían sido de mayor consideración, al grado que el Shohaku estuvo un mes en reparaciones y por ello no pudo salir a la batalla de Midway. El Zuikaku estaba bien estructuralmente, pero la pérdida de aviones y personal fue también importante, por lo cual su capacidad de batalla estuvo muy disminuida el resto del año.
Para colmo, los japoneses no pudieron cumplir con los objetivos señalados. Aunque se trato de conquistar Port Molesby vía terrestre, la operación termino fracasando. Por esto, la batalla del Mar de Coral resultó una victoria para los japoneses, pero a la larga, se vería como un fracaso, ya que comenzó a "lastimar" la mentalidad victoriosa y termino por desencadenar las derrotas en Guadalcanal y en Midway, donde el poderío japones llegaría a su punto más alto y luego a una debacle total.


En cambio, Fletcher, pese a las pérdidas, fue reconocido por su valor, ya que supo enfrentarse a dos flotas en desigualdad tanto de hombres como de material, aparte de que cambió el estilo de batalla naval, pasando de ser cañonazos a lanzar aviones y ver quien pega primero. Todo un hito que los japoneses empezaron por establecer con Pearl Harbor.

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Saludos a la dueña de mis mensualidades ^^, así a quienes gustan de la Segunda Guerra Mundial.

1 comentario:

  1. Muy objetivo e ilustrativo, narración perfectamente neutral. Gracias

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