miércoles, 29 de mayo de 2013

La Batalla de Dieppe: entre la ansiedad y el desastre

Casi la mayor parte del año de 1942 fue desastroso para las fuerzas Aliadas durante la Segunda Guerra Mundial.

Hitler había invadido finalmente la URSS con gran éxito y amenazaba con cortar de raíz al gigante rojo, aproximando sus tropas a las regiones del Cáucaso, el corazón industrial y petrolero del país.

Por otro lado, los japs habían sacado a patadas a franceses e ingleses de la zona, mientras los norteamericanos apenas se reponían de los daños sufridos en Pearl Harbor y las Filipinas. Mientras, los ingleses sufrían los ataques en Africa por parte de Rommel y su "Afrika korps" que hacía huir a los británicos y amenazaba con tomar Egipto.

Debido a tal situación, países neutrales o no biligerantes, amenazaban con tornar las cosas hacia los países del Eje, como España, Argentina o Turquía.
Esto provoco que Winston Churchill, el incansable primer ministro inglés, fuese presionado por los países Aliados, en especial la URSS, para que abriera un "segundo frente", que pudiera desahogar algo de presión.

Pero la ansiedad y el deseo de complacer a los demás, hizo que Churchill y el Alto mando Inglés cometieran una serie de errores que tendrían un alto precio en vidas: el desembarco de Dieppe.


El Desembarco de Dieppe, también conocida como la Batalla de Dieppe o Operación Jubilee, fue planificada y ejecutada por los Aliados durante la II Guerra Mundial, cuando un conjunto de unidades canadienses y británicas asaltaron el puerto francés de Dieppe, ocupado por la Alemania Nazi, el 19 de agosto de 1942.

En el desembarco, cerca de 6.000 soldados de infantería, en su mayoría canadienses, fueron apoyados por la Armada del Reino Unido (Royal Navy) y contingentes aéreos aliados (RAF y USAF). El objetivo era capturar y mantener el puerto por un tiempo breve, sólo para probar que era posible, así como capturar prisioneros para ser interrogados más tarde. El desembarco planeaba comprobar el sospechado debilitamiento de la Luftwaffe en un encuentro contra la RAF.



Las cosas estaban bien peliagudas para el tercer año de la guerra. El ejército alemán se veía imparable. Para colmo, la URSS estaba experimentando una matanza tremenda y los norteamericanos apenas estaban reorganizando sus tropas. Todos urgían a Churchill que abriera un "frente" que pudiera aminorar la embestida alemana.

El mismo Churchill estaba consciente de esto. El ejército inglés había sufrido una seria humillación en la batalla de Francia y Dunkerque era un anatema que aun perduraba en la memoria de los ejércitos británicos.
Por lo tanto, Churchill aprovecho que tenía ahora una fuente importante de soldados, provenientes de todos los rincones del imperio británico, en especial los canadienses, para lanzar una ofensiva que pudiera revertir el curso de la guerra.

Sin embargo, desde este momento, la cosa se veía mal. Los canadienses eran buenos combatientes, pero habían estado 3 años en Inglaterra, adiestrandose, tomando posiciones de una especie de guardia continental y por lo tanto, su moral era bastante baja. No se sentían lo suficientemente preparados para encarar los rigores de una guerra total.

Por otra parte, el alto mando inglés también comenzo a meter la pata. Se selecciono como lugar de desembarco, el puerto de Dieppe, que era bastante cercano a la costa inglesa. Aunque se tenían rumores de que estaba pobremente defendido (lo cual era cierto. Aunque había casamatas y fortines bien construidos, solo había 150 hombres en toda la zona), no se tomo en cuenta la topografía del lugar. Dieppe era un puerto rodeado de acantilados, lo cual la hacía una especie de "mini" fortaleza, en caso de que los soldados quisieran avanzar a gran velocidad, lo cual era imprescindible para el plan.

Pese a esto, las otras disposiciones para dar "fortaleza" al desembarco, comenzaron a realizarse. La Royal Navy, apoyaría el desembarco con 200 naves, suficientes para mantener a raya a la Kriegsmarine, así para dar fuego de cobertura a las tropas. Por otro lado, se habían escenificado una batalla aérea al norte de Dieppe para mantener ocupados a los aviones alemanes. Otra previsión fue que se mandarían varios cuerpos de paracaídas o unidades aerotransportadas, para que cayeran sobre los fortines o las baterías enemigas, así neutralizando el fuego lateral y trasero, lo cual facilitaría el desembarco sin tantas bajas. La fecha elegida era en los primeros días de julio.
Todo se haría con el apoyo de la mejor división canadiense, que contaría con alrededor de 5,000 hombres, con apoyo aparte de ingleses y de algunas unidades de Rangers gringos, lo cual llegaría a sumar casi 7,000 soldados.

Sin embargo, el mal tiempo y el supuesto descubrimiento de la operación Rutter (como se llego a llamar en un principio), obligo a cancelar el desembarco en su momento. Aun con ello, Mountbatten, jefe inglés de operaciones aliadas, quiso seguir con el plan, renombrandolo "Jubilee" y dando como fecha del ataque, en agosto de 1942.
Este plan seguía la logistica del primero: lanzar un ataque en la madrugada en los flancos de Dieppe, neutralizar las baterías alemanas y posteriormente, desembarcar toda la división canadiense en Dieppe, para tomar el puerto.
Pero Mountbatten cambio algunas cosas: en lugar de paracaídistas, uso comandos, que irían en la vanguardia del desembarco, así cancelo el precioso ataque aéreo que debía lanzar la RAF y que pretendía desconcertar a los alemanes. Se creía que un ataque así, no ayudaría mucho a la causa. Craso error.


Ya para agosto de 1942, más de 200 buques de la Royal Navy se hicieron a la mar, donde varias lanchas rapidas de desembarco iban al frente de todos, con los comandos británicos. Sin embargo, mientras en la playa sur las cosas salieron bien, ya que las fuerzas especiales inglesas y algunos Rangers norteamericanos lograron neutralizar las baterías de la costa, la del norte tuvo bastantes dificultades, ya que el apoyo estuvo muy minimizado debido a que varias lanchas fueron descubiertas por la Kriesgmarine, que rapidamente mantuvo un combate con la Royal Navy. Al menos 18 lanchas de apoyo se perdieron, lo cual hizo que tomar las casamatas y fortines de la playa norte (Yellow) fuese una labor que le llevo a los comandos casi todo el día.

Aun con ello, la operación se desenvolvía con aparente calma, ya que la RAF había logrado hacer un ataque de distracción a la Lufftware en la región norte de Francia, lo cual parecía abrir el camino a la primera división canadiense.


Sin embargo, al momento de desembarcar, ingleses y canadienses se toparon con una fea sorpresa: los alemanes no habían huido despavoridos de la zona, sino al contrario, se habían multiplicado dentro de los bunkeres y baterías costeras, aparte que habían llenado unos días antes, por pura mera suerte, la playa de alambre de puas y pedazos de hierro que dificultaban el paso de los tanques Churchill.

El alto mando inglés contaba conque las fuerzas que defendían Dieppe no fuesen suficientes ante el desembarco de 6,000 tropas. Sin embargo, los 150 soldados que defendían la zona, rapidamente se volvieron 1,500, gracias a la pronta movilización de tropas que estaban en los alrededores, a través de medios como las bicicletas.
Para cuando el grueso de la 1a. Canadiense desembarco en la playa, fueron recibidos con un fuego nutrido que cobro al instante, la muerte de al menos 100 soldados.
Pese a ello, el desembarco en las 3 playas se fue dando. La playa norte, contigua a la playa Yellow logro tener un buen avance, así como su homonima sur. Sin embargo, el mero centro de Dieppe, los canadienses estaban tan atorados en la playa, que para cuando 400 soldados canadienses habían caído, el jefe de división dio marcha atrás, retirando a las tropas, a través de las lanchas y buques. Sin embargo, esta operación fue aun peor, ya que estos no estaban preparados para un retirada de este tipo, lo cual costo al menos 500 vidas más. Tecnicamente, todo un regimiento fue hecho añicos durante las primeras horas.

Aun con esto, las divisiones ingleses y canadienses restantes, pudieron avanzar por los flancos, pretendiendo tomar la ciudad en un movimiento de pinza. Sin embargo, el fuego cruzado y el hecho que los alemanes estuvieran bien fortificados en la periferia de la ciudad, así la angostura de las calles del puerto, hizo que los tanques Churchill, aunque potentes, fuesen ineficaces en terreno cerrado. Rapidamente, las bazookas alemanas y los cañones de 88 mm a ras de suelo, volaron los tanques por los aires.
Los canadienses respondieron y rapidamente se dieron batallas cruentas entre soldados al pie del puerto. Los altos mandos canadienses e ingleses, viendo una oportunidad, mandaron a las reservas, que consistió en una segunda ola de ataque.
Sin embargo, para cuando sucedió esto, los alemanes ya habían volteado la tortilla y los canadienses huían a la playa, lo cual originó un caos terrible entre las tropas de la primera y segunda oleada.

Los alemanes tecnicamente jugaron tiro al blanco con los soldados en la playa, llegando a perderse al menos 1,000 hombres en menos de una hora.
Ante tal horror, el Alto Mando Inglés toco retirada, dejando 3,000 hombres muertos en la playa, mientras otros mil y tantos, serían baja, al volverse prisioneros de los alemanes.

La operación se revelo como un fracaso rotundo, duramente criticado inclusive por Bernard Law Montgomery, que en un principio había estado de acuerdo con la operación. Aunque en un principio se achaco el desastre a la profesionalidad de los canadienses, rapidamente se vió que la logistica del desembarco había sido un desastre.

Aunque se temía que el bombardero aliado previo iba a alarmar a los alemanes, en realidad se demostro posteriormente que sería de mucha utilidad, para aturdir a las unidades de vanguardia enemigas y luego para cortar los lazos de comunicación entre esta y los refuerzos.
En el caso de Dieppe, los alemanes reaccionaron de manera veloz y aparte estaban frescos, lo cual provoco que se parara en seco la ofensiva desde el primer momento.

También que al momento del desembarco, se lanzaron simultaneamente tanques y hombres, lo cual también se vería como un problema, ya que un puerto como Dieppe, los congestionamientos se hicieron pan de cada día y aparte, la forma del terreno, también dificulto esto, no solo para el avance, sino también para la defensa.
Aunque los comandos pudieron neutralizar las baterías alemanas, no así las más pequeñas, que rodeaban a la ciudad y que ofrecían una protección en forma de "U", lo cual hizo que muchas unidades aliadas fueron victimas de fuego cruzado. La siguiente opción sería una playa abierta, como se vió en el desembarco en Normandía.

Finalmente, se vió que el apoyo aéreo era imprescindible. Aunque la Lufftware no hizo muchos estragos en este desembarco, el hecho que la RAF no estuviera ametrallando posiciones enemigas mientras sus tropas avanzaban, también tuvo su costo en hombres y material.
Por último, se vió que la moral de los británicos había caído de manera notable, influyendo no solo en sus jefes, sino en los mismos soldados, que se vieron parcos y con poca iniciativa (malaya que llegaría inclusive en el día D, donde Montgomery, pese al avance de sus divisiones en las playas Gold, Juno y Sword, no pudo tomar Caen en el tiempo estipulado. Por lo tanto, era necesaria la ayuda gringa de una manera u otra.

Pese al desperdicio de hombres y material, Dieppe se convirtió en una costosa pero valiosa lección, lo cual ayudaría a los Aliados a planificar sus desembarcos de mejor forma, tal como se vería, no solo en Europa, sino también en el Sureste asiático.

Pero eso, es otra historia.

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Saludos a mi princesa :3, así a quienes gustan de la historia.

1 comentario:

  1. Muy bueno tu pots amigo pz como siempre los Britanicos con sus errores a la hora de atacar enviando a los canadienses asi paso con gallipoli en la Primera Guerra cuando churchill los envia a turquia, enviando a los Australianos y Neozelandeses y ahora en dieppe el mismo error

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