martes, 16 de octubre de 2012

Crepúsculo Esmeralda: la caída de Hal Jordan

Durante la decada de los noventa, el mercado de consumo, tanto de niños y adolescentes, estaba posicionado en la televisión.

 El mundo del cómic ya comenzaba a entrar una crisis seria, cuando las editoriales americanas fueron bombardeadas con historias más maduras, sea de su mismo país (Spawn) o de origen extranjero (manga). Esto aunado al fenómeno del "coleccionista" de los años ochentas.

 El asunto del otaku o freak es relativamente nuevo. Nació a partir de la fiebre consumista de los años ochenta, cuando sujetos, de diferentes edades, pero generalmente ya veintones para arriba (como un servidor) se dedicaban al coleccionismo de cómics y otros artilugios raros o de primera edición. Las editoriales viendo esto, trataron de explotar el mercado freak de pésima manera, reeditando series antiguas para formato colección, lo cual ocasiono un quiebre en los bolsillos del consumidor (aun del más fan).

 Por respuesta, el consumo de cómics cayo dramáticamente, al grado que DC estuvo al borde la bancarrota, junto con Marvel.

 Entonces DC opto por hacer algo dramático: matar a su personaje emblema, a su superhéroe favorito, Superman.

 La muerte de Superman se convirtió en un hitazo de ventas, en un fenómeno que cimbró el mundo del cómic, al inicio de manera positiva y luego negativamente.

 Viendo el exitazo con la jugada, DC se centro en igual mutilar al resto de sus héroes, con resultados un tanto dispares. Llego la polémica "Caída del Murciélago" y luego la multicriticada, "Crepúsculo Esmeralda".

 Crepúsculo Esmeralda es una historia trágica basada en la locura que le dio a Hal Jordan, el mejor Green Lantern de todos, cuando vio que la ciudad donde nació y fue criado, fue asolada por dos villanos de primer orden: Mongul y Superman Cyborg, en la saga 'El reinado de los Supermanes' dentro del macroevento 'La Muerte de Superman'. La ciudad de Hal, Coast City (ciudad ficticia, inventada como otras tantas del universo DC: Gotham, Metrópolis...) fue destruida totalmente. Pero Hal Jordan decidió utilizar su poder para reconstruirla, totalmente verde, creando también a sus seres queridos, todos ellos siendo ilusiones verdes del inmenso poder de su anillo... Pero ésto les pareció mal a los Guardianes, que quisieron castigar a Hal Jordan por abusar de su poder del anillo verde, ya que según sus normas, nunca se pueden utilizar para beneficio propio, significando ello un castigo que conlleva la expulsión del cuerpo de Green Lanterns.
La reacción de Jordan no fue muy amigable... enloqueció y decidió destruir él sólo OA, el planeta madre de los Green Lanterns, robando los anillos de los compañeros que se le interponían en su camino...
Así, el mejor de los Green Lanterns se convirtió en el peor de los villanos...
Después de una intensa batalla contra el olvidado Siniestro, otra vez reclutado por los Guardianes, como intento de parar la amenaza de Jordan, éste se metió dentro de la batería de las linternas verdes, transformándose en un nuevo villano: Parallax.



 No voy a negarlo, soy realmente un negado para el mundo de los cómics. En un principio adoraba leerlos y tenía mis colecciones de Spiderman, Superman, Batman, etc. etc. cuando tenía menos de 10 años.
 Pero cuando cumplí los 11, mi familia se cambió de ciudad y por consecuencia, los lugares donde compraba ya no eran los mismos y aparte, esto genero un cambio en mis gustos. Pasé de leer a ver más TV y así a encerrarme más en tramas más complejas, ya que entonces, como comente en la introducción, el cómic tenía cierta debacle argumental.

 Inclusive, la llamada etapa del renacimiento, que vino a cargo de la muerte de Superman y la Caída del Murciélago, la viví de una manera muy efímera. Un compañero de la escuela compraba los tomos y nos los prestaba a todos. Así que me toco ser el turno cincuenta y tantos, por lo cual tuve que chutarme las historias de volada y sin disfrutarla como Dios manda. Solo me enfoque en ver como había regresado Superman y que había pasado con los restantes "Supermanes" impostores. Igual con la caída de Batman, que me fuí directo a como Bane le tronaba la columna en dos pedacitos.

 Y allí acabo mi onda comiquera, hasta que llegue a la Facultad de Medicina.

 No niego que Medicina fue una etapa especial en muchos sentidos, pero en especial para diversificar mis gustos hasta el mero infinito y aparte tuve compañeros y amigos que me enseñaron muchas cosas.
 Entre ellos, estaba un compa que era un fan a morir de Starwars (fue justamente él que revivió mi gusto por la saga galáctica) pero también de los cómics.
 Él, al verme tan verde y casí como su padawan, me presto algo para "iniciarme", que resulto ser Crepúsculo Esmeralda.

 Claro, yo tan cerradote como siempre, solamente tome los cómics y los guarde un ratote, hasta que el compa me pregunto que le había parecido una semanas después. Yo, por no quedarle mal, me tomé una tarde para leerlos.
 Y vaya que valió la pena, mientras críticaba mi cerradez, por haberme perdido algo tan bueno.


 La muerte de Superman causo un "realineamiento" de varios personajes del mundo DC. Varios charas de la Liga de la Justicia salieron lastimados o no volvieron a ser héroes luego de la pelea con Doomsday y aparte los daños que causaron Superman Cyborg y Mogul, entre ellos la destrucción de Cd. Costera, también afecto a otros héroes.

 Entre ellos, fue Hal Jordan, que luego de regresar de patrullar su sector, se encontro con su ciudad hecha trizas y participo de manera importante en la batalla final contra Cyborg y Mogul.
 Pero mientras todo mundo celebraba el regreso del Azuloso, Hal se quedo solo, enmedio del cráter del que fue una vez su hogar, lamentandose por lo sucedido.

 Aunque muchos consideraban a Jordan como un ser íntegro, capaz y aparte noble, durante las primeras páginas, cuando Hal reconstruye Cd. Costera con el anillo (algo que no se debe hacer, ningún linterna puede usar su poder para fines personales), vemos el origen de varios traumas del susodicho, desde la relación con su padre, hasta con sus parejas. Hal resulta ser un buen chico, pero a raíz de querer satisfacer inconcientemente a su padre, lo cual termina por freakearlo más, al grado de manipular la misma realidad.


 Sí ya de por sí, usar el anillo para algo personal esta mal, controlar la realidad es otra cosa, lo cual acarrea que uno de los Guardianes venga y le ponga una regañiza, luego de que el anillo pierde su poder.
 Hal se enfurece ante las miles de restricciones que tienen los Guardianes y sin más, roba la energía de la ilusión del Guardian y con eso carga su anillo, dispuesto a ir a Oa a arreglar cuentas.

 Allí es donde Hal pierde la cordura que tenía y ve que la única forma de arreglar sus problemas, es mediante el poder de la batería central. Esta le permitirá acomodar la realidad como él desea.

 Los guardianes, al ver que ya tienen otro Siniestro entre manos, mandan a varios Linternas bastante capaces.
 Sin embargo, hablamos de Hal Jordan. El "mejor" Linterna Verde del universo.
 Uno por uno, con la voluntad de la lócura, Hal mata, vence o destruye a sus oponentes, que en un tiempo eran amigos y camáradas.
 El último en frenarlo es Kilowog, su maestro, pero este también cae ante la lócura de Jordan.
 Los guardianes no tienen otra opción que traer a Siniestro, a darle un "estate" quieto.
 Pero Hal esta loco y sabemos que todo héroe caído, es más poderoso que un villano.


 Siniestro tampoco puede hacer nada y mientras Jordan va por la Batería Central, los Guardianes reflexiona de modo curioso sobre su proceder. Se dan cuenta que como han manejado la situación no fue nada bueno y acarreara la desgracia al Cuerpo.
 Sin embargo, en su testarudez, todos deciden morir con la Batería, salvo uno, que decide que las cosas pueden ser de un mejor modo. Los Guardianes ven una salida fácil a esto y le ceden todo su poder, mientras Hal, luego de literalmente pulverizar a Kilowog nuevamente, comienza a extraer la energía de Oa, lo cual lo consume en mil pedazos, con todo y enanos azules.

 Claro, salvo el "elegido" que rapidamente va a la Tierra a buscar alguien que pueda echarle la mano.

 Y ese elegido es Kyle Ryder.

 El final de esta "saga", nos muestra a Jordan, ya como un nuevo ente, llamado Parallax, dispuesto a hacer de las suyas, con el poder de toda la Batería de Poder dentro de sí, mientras un nuevo Linterna Verde es elegido para suceder al caído.


 Ya para cuando terminé esta saga, me quede maravillado. Por suerte, mi compa me presto los siguientes tomos y ví el nacimiento de Ryder y como este se convertía en un Linterna Verde más desparpajado, comparado con su antecesor, todo paciencia y tranquilidad.
 No niego que la historia tiene unos puntos raros, esos argumentos tipos Deux Machine, donde se sacan cosas de la manga solo porque el protagonista lo tiene, como la lócura de Jordan. Sería comprensible de cierto punto y puede que lo justifiquen los traumas pasados, pero de allí a cargarte todo lo que conoces y matar a tus amigos...bueeeno, algo así veo a veces en mi trabajo.
 Aun con ello, la historia es divertida, oscura y bastante llevadera. Realmente te mete en esos momentos que vive Jordan y sobre todo la estupidez de los Guardianes, pero a la vez su apego por las reglas.
 Podría decirse que es la mejor saga de Cómics que leí en esa temporada, superando con creces a la caída del Murciélago o inclusive igualando la Muerte y Resurrección del Azuloso.

 Por suerte, mi compa me presto luego "la continuación" de todo esto, que sería Hora Cero. Pero bueno, como dije antes y diría la Tía Chona: Eso, es otra historia.

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Saludos a mi farito de luz xD, así a quienes gustan del buen cómic.


1 comentario:

  1. A mí me encanta esta saga. Ya lo hemos hablado, me encanta Hal Jordan y me encantó todavía más cuando se volvió loco. Yo en aquel momento era cuando más clavada estaba con los comics y recuerdo con cariño cuando mi hermano y yo íbamos a buscar al siguiente muerto, herido o vuelto loco. Disfruté mucho más el Crepúsculo Esmeralda que la muerte de Superman, la verdad.

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