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sábado, 22 de agosto de 2015

Los imperdonables: el primer gran éxito de Eastwood como director

Al fin veo con más alivio como la lista de reseñas que tenía pendientes se va haciendo más corta. Y es que este mes, estuvo bastante movido por todos lados. Ahora ando leyendo tres libros al tiempo, varias series de anime, así cómics recomendados como artículos pendientes. No es que tenga todo el tiempo del mundo, pero para la ciudad donde vivo y donde los traslados son eternos, el tener algo que escuchar o leer es una bendición en todos sentidos.

Por supuesto, esto no se puede aplicar a las películas. Estas me tengo que sentar a verlas o mínimo, echarles un ojo mientras hago otras cosas que no impliquen utilizar mi cerebro. Curiosamente, este rubro sí se me fue acumulando en los últimos meses y pese a que no he ido al cine, si me he puesto a descargar como poseso varios filmes que tenía en el ojo.

Uno de ellos, "Unforgiven" (Los Imperdonables) fue una amplia recomendación que dieron en La Órbita de Endor, al grado que le dedicaron parte de un programa al susodicho filme de 1992 y que fue ganador de varios Óscares. Y aunque en mi memoria remota sé que alguna vez la ví, siempre es bueno revisitar series y películas de antaño, ya con un "target" distinto. Y claro, Unforgiven lo merece una manera u otra.


Ficha técnica: Unforgiven (Los imperdonables)
País involucrado: EUA
Año: 1992.
Producción: Mal Paso Pictures.
Idioma: Inglés.
Guión: David Webb Peoples.
Dirección: Clint Eastwood.

Antecedentes: La idea original vino del gran guionista, David Webb Peoples, que se hizó famoso a principios de los ochentas, con la adaptación de "Blade Runner" y posteriormente, en los noventas, con el guión de "12 monos". En este caso, la historia ya estaba rondando en la cabeza de Webb para mediados de los ochentas y escribió un esbozo de la misma. Inmediatamente varios productores quisieron tomarlo, entre ellos, Clint Eastwood. El susodicho Sin Nombre en su momento pensó en dirigirla, pero curiosamente, decidió posponerlo. La razón es que Eastwood quería hacer de este filme, su despedida, tanto como actor y director (cosa la cual no ha cumplido hasta el Gran Torino). También para darle mayor empaque a su personaje y a la situación que estaba viviendo. Finalmente, para 1991, Eastwood decidió filmarla en Alberta, Canadá, en un tiempo record de menos de 3 meses. La película se estrenó en agosto de 1992, siendo un éxito brutal en crítica y el público, para luego ganar 4 estatuillas del Óscar, incluyendo mejor película.

Argumento: un grupo de prostitutas, a finales del siglo XIX, decide ofrecer una recompensa de 1,000 morlacos para que capturen o maten a dos sujetos que al hacer uso de sus servicios, una fue desfigurada de manera horrenda. Un joven vaquero va en busca de un tirador legendario, Will Munny, que ahora vive retirado y viudo, cuidando de sus dos hijos. Debido a los problemas monetarios con la granja, Munny acepta el encargo y busca a un viejo compañero y amigo, Ned Logan, para que le eche la mano para capturar a los dos tipos y cobrar el billete.

Opinión personal: Cuando en LODE hablaron de esta película, no pude evitar recordar ciertos trazos de mi adolescencia. Jamás he sido nada sociable y sí ahora hago un poco más en estas cuestiones, es por recomendación de mi esposa. En otras palabras, era (y sigo siendo) el típico nerd que prefiere estar en su casa, viendo películas, jugando videojuegos y leyendo mangas o libros. Por ello, mi cultura televisa, en especial de aquellos años, es bastante enorme. Así que es lógico que me pusiera a ver películas que pasaban en el viejo Canal 5, los sábados por la tarde. Los imperdonables fue una de estas, pero debido precisamente a mi falta de contexto, en su momento solo la ví por trozos y me pareció un tanto lenta y aburrida. Por ello, agradezco a LODE por hacer que la revisitara de nuevo, ya con una mentalidad más madura.

La película la ví en tres momentos y todos fueron mientras estaba limpiando la casa, así que esos días, me la pase bastante bien mientras lavaba los platos jeje. 

Generalmente los premios Óscar son una "oda" a la mezcla de lo artístico, patriótico y de gran producción. Léase, si haces algo como Gladiador, los 10 mandamientos, Forrest Gump o Belleza Americana, seguro ganas el premio. Sí, necesitas ser medio "snob" para ganarte una estatuilla dorada. Por ello, me sorprendió que un filme tan crudo, tan potente y tan verdadero como "Unforgiven" ganara esta distinción.


Aunque el "axis" de la historia es sencillo ("Un joven recluta a un viejo pero aguerrido sujeto para ganar el premio, pero en el transcurso, vas conociendo sus motivaciones, para luego darte cuenta de que no valía la pena, pero vuelves a renacer por un momento"), la forma de interaccionar el "plot" con los personajes, es formidable, ya que la historia nos cuenta una cruda verdad que se aleja del heroísmo o de las fantasías de los vaqueros. Vemos un filme de aquellas épocas, pero no enfocado en jóvenes ni en personajes heroicos, sino en viejos retirados, necios, avejetados y asentados. Léase, Eastwood se encargó de quitarle todo el aspecto romántico a los filmes del Oeste y lo volvió una historia cruda, sumamente realista, pero a la vez muy potente. Esto se remarca más cuando tienes un contexto detrás de Clint Eastwood.

El actor fetiche de Sergio Leone nos hablaba en sus espaguetti Western de un experto tirador, que no tenía miedo a nada. Eastwood se quedo con esa imagen más con su interpretación de Harry el Sucio. Por ello, verle en esta película, como un personaje retirado, con miedos y remordimientos, pese a su pasado sanguinario, es de las mejores cosas del filme. Si a esto agregamos unos secundarios de lujo, como su amigo Ned, pero sobre todo un antagonista interpretado por Gene Hackman, la cosa se dispara.

Y es que la película se enfoca en hablarnos de los protagonistas, de como llegaron allí, de que piensan en ese momento y que esperan a futuro. Munny siente remordimientos por lo sucedido, pero no por él, sino por la mano que su difunta esposa metió en él. Ned también dejo esa vida, sin embargo, en el fondo ansia salir nuevamente en esas correrías. The Kid aparenta ser un pistolero de la nueva generación, pero cuando mata a su primera persona, siente que ya no puede disparar nunca más y deja al grupo. Pero sobre todo, todo esta fundamentado en el villano, Little Bill Dagget, el comisario del pueblo. Y no es cualquier "malo", sino hasta llegamos a entender porque es así. El comisario busca mantener la paz, la justicia a cualquier precio (al grado de golpear salvajemente al Inglés Bob) en donde él vive, al grado de hacer caso omiso de las protestas de las prostitutas y lo cual origina la aparición de la recompensa.

Dagget también fue un pistolero, pero a diferencia de Munny, él actua en base a ciertos principios que le hicieron hacer cosas malas (y a las cuales se sigue aferrando). Pero es tal su aparición en la pantalla, que se vuelve el antagónista perfecto. Por algo, el buen Gene Hackman ganó la estatuilla como mejor actor de reparto.

Las acciones de Dagget originan a una especie de enfrentamiento, primero verbal, luego ideólogico y por supuesto, de balazos, que alcanza tintes formidables, llegando inclusive a tomar el lugar de la busqueda de los tipos que maltrataron a la prostituta.
Hay otro punto de narrativa importante: el ritmo del filme va en crescendo. Empieza lento y algo sinuoso, pero conforme vas viendo más acciones y decisiones de los personajes, la cosa alcanza tintes dramáticos, al grado que la captura y muerte de Ned, me dejó con el corazón en un puño y por supuesto, deseando que Munny lo vengue (lo cual felizmente ocurre). Y es que aun hoy en día, cuando quiero ver sangre y balazos, solo tengo que poner los últimos 10 minutos del filme para emocionarme con el regreso del viejo "Will".

Pero la película no solo se recarga en estos momentos, sino también en una estupenda fotografía (Jack N. Green) y un montaje formidable. Los planos de las caras, de la acción (sobre todo en los disparos) y los escenarios hacen el filme mucho más grande lo que ya es. Si a esto agregamos que el guión tiene unas frases dignas de recordarse ("Sí, soy William Munny, asesino de niños y mujeres. Mate todo lo que caminaba o se arrastraba sobre la tierra"), es lógico que la película no solo tuviese un alto índice de aprobación, sino fuese un éxito de taquilla (costo 15 millones de dolares, recaudo 10 veces más esa suma).

Grande, Hackman.

En cuanto al doblaje, sí, la ví en este formato y debo decir que las voces me agradaron bastante. Claro, me destanteo José Luis Castañeda como Clint Eastwood, pero supo darle un buen mátiz y personalidad al susodicho. Álvaro Tarcicio como Morgan Freeman se escucha supremo, Carlos Petrel como el Inglés Bob ni se diga Carlos Magaña como Gene Hackman. Lamentablemente, muchos de los actores que participaron ya fallecieron y otros se encuentran retirados. Si acaso vemos un jovensísimo Alfonso Obregón como The Kid y también a un incipiente Humberto Vélez, como el reportero/aka escritor. 

En conclusión, "Los Imperdonables" es una película bastante recomendable. Sí, es un filme de vaqueros, pero toca el punto cuando la trama se acaba en las demás. Es decir, la mayoría de los filmes del Oeste tratan a pistoleros que luchan por ellos mismos o por la justicia. Pero ¿Qué sucede cuando se retiran? ¿Los buenos son los únicos que sobreviven? ¿Los comisarios son justos en el fondo? Precisamente Unforgiven toca estos temas de manera contundente, pero sin quitarles ese aspecto épico. Dismitifica el género de vaqueros, pero lo lleva a otro nivel, mucho más realista en todos aspectos.

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Saludos a mi mujer que adoro :3, así a quienes gustan de este tipo de filmes.

martes, 3 de marzo de 2015

Cartas desde Iwo Jima: cuando Clint Eastwood ruleaba

Hace 8 años la situación personal de un servidor estaba en reconstrucción, en todos los sentidos (tal como ahora, pero la diferencia es que mi adorable esposa me hace compañía). Estaba saliendo de un bache muy profundo y no hallaba el Norte. Por suerte, las cosas se fueron enderezando para finales del 2006 y ya para el 2007 la situación tomo un cauce mucho más agraciado, que culmino con una serie de satisfacciones que continuan a la fecha.

¿Por qué hablar de esto? Bueno, porque una de las actividades que pude hacer de nueva cuenta fue ver películas en el cine. Y uno de los primeros filmes elegidos fue "La Conquista del Honor" de Clint Eastwood. Lamentablemente este no resulto tan bueno como esperaba y me pareció una decepción, más cuando comenzaron a salir las críticas de la otra película que el director hizo casi al paralelo: Cartas de Iwo Jima.

Sin embargo, parece que esta última no pareció interesarle a los distribuidores en México, porque solo la vi anunciada en la capital y por aquellos años me la pasaba deambulando por la linda provincia. Finalmente, tuve que posponer un buen tiempo en verla, hasta que hace un mes, en un arranque de estar descargando películas bélicas, me tope con esta y debo decir que me pareció un peliculón de Eastwood. Pero vamos a ver porque.


Antecedentes: Clint Eastwood filmo en el año del 2006 tanto "La Conquista del Honor" (en un record de 90 días) y "Cartas de Iwo Jima", teniendo su fotografía principal en California, mientras se realizaron algunas tomas extras de gran importancia (como el desembarco de los Marines) en la original Iwo Jima. También supuso un tiempo record en la filmación, ya que esta acabo en noviembre del mismo año y las dos cintas se estrenaron en diciembre del 2006. Aunque La bandera de Nuestros Padres tuvo un gran recibimiento, fue Cartas de Iwo Jima que mereció todos los honores, al grado que estuvo nominada a los Oscars en Mejor película, Mejor director y Mejor guión original (este a cargo de Iris Yamashita, americana de nacimiento, pero de padres nipones). Como dato curioso, la película esta hablada casi en su totalidad, en japonés.
Argumento: Verano de 1944. Japón ha sufrido una catástrofica derrota en una gran batalla aeronaval y que lo ha puesto de rodillas ante los EUA. Sin embargo, el Alto Mando Nipon no considera la derrota y ha comenzado a llenar de hombres y pertrechos las islas aledañas al archipielago japones, en especial Iwo Jima, que se considera un enclave de importancia. El comandante que ha sido destacado recientemente, el general Kuribayashi, trata de convencer a sus hombres de resistir y pelear de manera ordenada. Sin embargo, la mentalidad japonesa de la mayoría de los oficiales choca con los planes de Kuribayashi, lo cual conlleva a la larga a una derrota dolorosa y sangrienta. A la par, el soldado de primera Saigo, que ha terminado en la isla en contra de su voluntad, constantemente escribe y manda cartas a su esposa contandole lo más posible sobre la situación en la isla, así del desembarco que en un mes, ocasionará la muerte de casi los 20,000 defensores nipones y de 8,000 soldados americanos.
Historia: Si ya me había tocado con tramas un tanto trilladas o muy superfluas, ver esta película me supuso una bocanada de aire fresco. Lejos de un relato fiel a lo sucedido en la batalla de Iwo Jima, también se convierte en una especie de biopic y a la vez un filme de drama. Léase, lo tiene todo. La película inicia un tanto tradicional, con la presencia de Kuribayashi, encarnado por un genial Ken Watanabe y como va tratando de ganarse la confianza de sus hombres. Sin embargo, sus ideales y su educación, pro-americana, rapidamente choca con la tozuda mentalidad japonesa del sacrificio y el honor. Eastwood hace un retrato vívido de estas diferencias y lo hace de tal manera que no sabes a que lado inclinarte. Claro, uno podrá entender que la forma de ser de Kuribayashi puede ser la correcta, pero poniéndose en el lado japones, no puedes tampoco dejar de entenderlos. Fuera de las escenas bélicas, del ritmo, del carisma de los personajes, el director hace maravillas para mostrarnos las diferentes posiciones que se tenía en la guerra, sin caer en cliches ni tramas absurdas. No entiendo como a la fecha, el buen Eastwood se ha ido apagando y yendose a tramas más convencionales y clichés, cuando al verlo aquí, esta fabuloso. No solo por la historia de Iris Yamashita, que me parece genial (los dialogos, las situaciones, los pensamientos de los propios personajes), si no la forma en que los actores sacan puntadas y comentarios que los llenan de color. Aparte, las subtramas estan tan bien hechas y terminadas, que realmente llegue a sentir empatía por los defensores nipones. Curiosamente, Saigo se hace insoportable, pero a la vez lo llegas a comprender. Si una historia te llega a despertar tales ambivalencias, solo puedo decir que es una genialidad.
Personajes: Aquí tenemos dos espectros. Por un lado vemos a los protagonistas, como Kuribayashi, Saito o el Barón, que tienen sus motivaciones, su ideología, sus acciones que los hacen personajes sumamente complejos. Sin embargo, en el caso de los demás nipones, inclusive de los mismos gringos, caemos en personajes muy estereotipados y poco evolucionados. Claro, hacerlos a todos carismáticos, habría hecho más pesada la película y aparte, estos secundarios están hechos para que los protas brillen, pero si por momentos ves cosas tan clichés que es lo que le resta un poco de calidad a la película (en especial el final, que si fue emotivo, pero muy prototipo).
Fotografía: Tom Stern se encarga de las tomas y es el fotografo preferido por Eastwood. Debo decir que a diferencia de La bandera de Nuestros Padres, acá ensucia más la lente y vemos una imagen poco nítida, casi como si fuese una película antigua, lo cual se exacerba por algunas tomas del desembarco o de las batallas que son formidables. Lamentablemente, el "pero" viene con las tomas dentro de las túneles, las cuales son tan oscuras que a veces costaba distinguir entre los personajes.
Efectos especiales: lamentablemente, fuera del excelente diseño de algunas baterías japonesas, los uniformes, los cascos, así las condiciones de vida del soldado nipon de aquellos años (casi estaba babeando cuando pusieron un tanque japonés Chi-Ha por allí), el CGI dejo mucho que desear, en especial con las tomas abiertas a la flota de desembarco, que se veían tan irreales que rompía con la fantástica fotografía de Stern.

Música: Kyle Eastwood hace una música fantástica, lejos de ser el hijo del director. Sin embargo, acá logra una buena partitura musical y se nota en especial en momentos, tanto emotivos como de acción. Sin embargo, por sí sola no tiene esa presencia, por lo cual no la deje dentro de mi winampeca personal. Pero si la escuchas con las imagenes, es harina de otro costal y hasta te hace emocionarte.
Doblaje: trate de descargarme la película subtitulada, pero con las nuevas restricciones eso valió churro, así que la única versión disponible era la doblada y debo decir que no me decepciono en absoluto. Cierto que suena medio irreal la voz de Enzo Fortuny con Saigo, pero logra apropiarse del papel y lo hace de manera genial. El que me encanto que repitiera fue Ricardo Brust en la voz de Ken Watanabe, ya que lo había escuchado en el Último Samurai donde hizo un trabajo formidable. Acá Brust le resta cierto acento oriental y se escucha aun muchísimo mejor. El resto del Cast es igualmente bueno y m egusto mucho la siempre genial actuación de Sergio Gutiérrez Coto como el Barón. Curiosamente, cuando los personajes hablaban en inglés o había americanos en tal idioma, eso si lo dejaron sin traducir, lo cual le dio un plus.

A título personal: "Cartas de Iwo Jima" me la chute en dos sentadas. Primero pensé en vermela diez minutos por día, ya que tenías más pendientes, pero cuando fui por la segunda vez, no pude dejar de verla y me la acabe toda, aun cuando mi pobre esposa me preguntaba en que estaba tan entretenido. Es que la película te engancha, te dejá emocionado con cada escena que vez y sobre todo, sabe manejar dos ritmos muy distintos. Por un lado, un ambiente relajado previo a la batalla y luego una sensación claustrófobica que te deja ese mal sabor de boca, no por lo mal hecho, si no porque sabes que va a pasar y no puedes evitarlo. El final me parecio adecuado, aunque un tanto sencillo, luego de tanta adrenalina que te dispara la película.

En conclusión, "Cartas desde Iwo Jima", es de las mejores películas de acción bélica que he podido disfrutar. Aunque las batallas son mínimas, el drama, no solo asociado a los personajes, si no la situación es manejada de tal manera que te deja fascinado. Es tal vez de las mejores películas de Eastwood y que supera con creces a su hermana gemela. Aunque pretendio ser la versión "japonesa" de la batalla, técnicamente esta se la come a bocados y por donde se vea. Bastante recomendable, aunque eso sí, tiene algunas escenas subidas de tono en cuestión de violencia, así que aguas a la gente susceptible.

Aun me pregunto, como es que luego de estas joyas, Eastwood haya caído tan bajo con American Sniper. Y lo digo por las inclinaciones taaaan pro-yanquis. 

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Saludos a mi paciente esposa ^^, así a quienes gustan de este tipo de cine.