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jueves, 12 de mayo de 2016

Dos grandes churros: Transformers, Age of Extinction y El Cazador y la Reina de Hielo

Sé que me quejo mucho de no ir al cine con la regularidad que tenía antes, pero también me doy cuenta de que eso me protege de ver cierta cantidad de bodrios que me hubiesen provocado un coraje tremendo al salir del cine. Claro, a veces tampoco se puede evitar y es que terminas viendo ciertas películas de ese tipo, sea por compromiso y para tener una opinión concreta o también porque la familia extensa invita y pos como hay palomitas y refresco, es algo que no se rechaza, jeje.

Como me gustaría obviar y no hacer reseñas de dichos filmes, pero también siento que al menos puedo hablar por mi propia opinión al respecto, no solo para reafirmar lo que se dice, sino inclusive contradecir la opinión generalizada. Lamentablemente, con los dos filmes que voy a comentar a continuación, debo decir que no hay como ayudarlos, así de sencillo. Sin embargo, ayuda a saber como uno de estas "cosas" logro acumular una buena cantidad de lana el año pasado y ver que los filmes se hacen a veces más por el billete que por el hecho de contar una buena historia.

Así que a continuación, hablamos de dos "bodrios" de esta temporada y de la pasada: Transformers, Age of Extinction, y el Cazador y la Reina de Hielo.




-Transformers, Age of Extinction


Argumento: Han pasado cuatro años desde la guerra entre Decepticons y Autobots que se llevo en la ciudad de Chicago. A raíz de la amenaza que se han vuelto los Transformers, el gobierno ha comenzado a cazarlos de manera importante, aunque con métodos poco ortodoxos. Optimus decide esconderse luego de tener un enfrentamiento y queda dañado, volviéndose un camión oxidado, el cual es rescatado por un invento y chatarrero (Wahlberg), llegando a repararlo. Sin embargo, la presencia de Optimus provoca la llegada del grupo de la CIA, que inicia una loca persecución, con con el objetivo de capturarlo y entregarlo a Lockdown, un mercenario cybertroniano que planea llevarlo con sus creadores. 

Comentario personal: Debo decirlo de antemano, Michael Bay es de los peores directores que he visto. No solo porque sea malo y sus películas se basen en un argumento simplón, hoyos en la historia del tamaño de un camión, acción a loco y momentos cursís como musicales fuera de toda proporción. El problema es que la gente parece gustarle esto y por eso, hemos llegado a una cuarta película de esta saga que en su momento le tenía tanto cariño.

Por supuesto, no puedo negar que la primera me gusto y mucho, ya que "actualizaba" el concepto Transformer y le daba un aire mucho más moderno, aparte de enfatizar la presencia humana como de darle un plus (coches bonitos, chica bonita - Megan Fox - , muchas explosiones y batallas). Sin embargo, es lógico que uno espere una evolución de dicho concepto, lo cual no ha llegado hasta la fecha. Y es que Bay se ha encargado de repetir el mismo concepto una y otra vez: Los Autobots son extraños, hay un humano "diferente" en el trayecto que los ayuda, una chica muy atractiva que enseña pierna (Fox, Hungtinton, Peltz), Megatron quiere ser dueño del mundo, aparece un tercero en discordia, muchas batallas, muchas explosiones, Autobots mueren (argh), Optimus vence y da un discurso cuasi político patriotero. Nuevamente volvemos a ver lo mismo aquí, pero con ciertas "actualizaciones" en la historia que no se explican nunca.

Sinceramente, no esperaba verla, pero no sé porque conseguí la versión digital hace unos 4 meses. Pensé en verla en varias ocasiones, sin embargo me daba tanta flojera que no pude animarme hasta hace unas horas, aprovechando la limpieza de la casa, la puse en la Televisión y listo. Por suerte, sirvió como ruido de fondo y no fue tan mala, pero también vemos las tonterías de Michael Bay, una vez más.

Para empezar, lejos de la buena acción y combate, los hoyos argumentales siguen siendo horrendos y por momentos desbalancean la película. Primero, ¿Por qué Optimus fue herido y por quien? ¿el protagonista realmente le dio una gran manita de gato al líder y luego ya vemos que se transforma de manera chula?, ¿Cual es el verdadero objetivo de crear nuevos Transformers? ¿Solo por qué si?, ¿Por que Lockdown busca batalla y no solo llevarse a Optimus y ya? ¿Y por qué demonios destruyo a Ratchet así como así? Estas y más preguntas me estaba haciendo conforme avanzaba la película y lógico, jamás se responden totalmente. No me hubiese molestado, pero algunos son clave para no perderte y por eso, por momentos me encontraba haciendo otra cosa sin prestar mayor interés.

Por supuesto, las escenas de acción son bastante buenas y en eso sí ha mejorado Bay, ya que curiosamente, pese a que continuamos viendo explosiones, el director ya no satura tanto la cámara y algunas filigranas de los Autobots en combate se veían de buena manera (en especial Hound), lo cual me pareció más agradable y disfrutable. El detalle es que igual la continuación de algunas batallas es bastante mocha. Vemos a Bumblebee luchar, pero de repente desaparece de la pantalla y unos minutos después lo vemos ya convertido en coche llegando desde otro punto, como si nada.

Para rematar, Bay también quiso hacer más importantes a los humanos aun y a los Transformers los vemos pocos, al grado que los Dinobots solo aparecen hasta el final, teniendo una actuación muy decorosa pero corta. Por suerte, la participación humana se corrige también un tanto y ya no vemos al histérico de Shia LaBeouf gritando como histérico. Acá el personaje de Wahlberg tiene más participación y hasta lo vemos consiguiendo una arma cybertroniana, el cual le permite disparar e interaccionar más. El problema es que su aparición, así como de Nicola Peltz y su novio es tan frecuente, que termina rompiendo no solo la trama por momentos, sino también le resta demasiada importancia a los propios Transformers. Ah, esto se ve peor con los dos villanos humanos, en especial el interpretado por Kelsey Grammer, que casi tenía ganas de patearlo, pero por lo estúpidamente escrito de su papel (aparte de tener un final sumamente simplón).

Para colmo, sí algo había elogiado también de las otras películas, era la música de fondo que llegaba a dar un momento emotivo. Acá fue al contrario, que en lugar de poner una estupenda música de fondo, colocan un tema "coral" que llega a romper totalmente el momento de la batalla, cuasi llegando a ser una especie de Crepúsculo.

Sin embargo, no todo es malo. La película, pese a tener dos horas y media, se ve fácilmente y no te aburre, entretiene, pero solo sí apagas la mitad del cerebro. Sí comienzas a escarbar o ver algo importante, realmente te termina fastidiando como me paso por momentos. Ya cuando me decidí a disfrutar las peleas y reírme tontamente con algunos chascarrillos simplones, no me pareció pesada, sino divertida, pero hasta allí.

Otro punto a favor sería el doblaje que tuvo aquí en México, que me pareció muy bueno y correcto. Me sorprendió escuchar a Oscar Gómez como la voz de Stanley Tucci, pero lo hizo bastante bien. Por cierto, curioso el caso de Alfonso Ramírez doblando a Optimus Prime. Por cuestiones de salud, Blas García (la voz oficial del personaje) no pudo interpretarlo y recayó sobre el señor Ramírez, que lo hizo bastante a la altura (sin olvidar que ya Optimus había sido doblado por dicho actor en Beast Machines).

Por cierto, ya para acabar, puedo ver porque la película fue tan vista en China y es que técnicamente la última hora, la batalla final se desarrolla en Beijing y podemos echar un vistazo a los diferentes sitios de dicha ciudad, así como parte de su cultura. No es de extrañar que nuestros camaradas de dicho país hayan ido a verla en tropel (lo que hace el dinero, lo que hace el dinero). Sin embargo, eso no explica porque el resto del mundo también aporto una buena lana al respecto.

En conclusión, "Transformers, Age of Extinction" es una MALA película. Punto. Sí, es entretenida, divertida, las escenas de acción están mejor distribuidas y tenemos un protagonista humano que la mueve más que el anterior. Sin embargo, sigue siendo una enorme calca de las anteriores tres y pese a querer dotarla de un sentido de realismo, como el perseguir a los Autobots y criticar la mentalidad humana ante lo extraño, se quedan muy cortos cuando hay acciones, escenas y otras cosas que terminan, no solo por no exponer la idea, sino realmente desaparecerla durante el filme. Ni siquiera la presencia de los Dinobots me llego a consolar. En definitiva, el filme es malo. Sí vas a querer algo para entretener y apagar el cerebro, es el ideal, pero aun así, tiene cosas que...bueno, son marca "Bay" (léase, horrendas). Nada recomendable, mejor vean otra cosa.




-El cazador y la Reina de Hielo.


Argumento: precuela y secuela de Blancanieves y el Cazador, nos ubica unos cuantos años de que el Cazador se encuentre con Blancanieves, donde vemos el origen de Eric y como llego a ser tan bueno en su papel, siendo reclutado desde niño por la Reina de Hielo, hermana de la madrastra de Blancanieves, quien por un amor no correspondido, decidió odiar a la humanidad y hacer un ejército de reclutas que le ayudasen a expandir su territorio. Enamorado de una compañera, Eric traiciona sus votos y es expulsado del reino. Años después, una nueva amenaza cae sobre el reino de Blancanieves, por lo cual el Cazador es requerido nuevamente para investigar dicho ataque y así volverse a encontrar con alguien de su pasado.

Comentario personal: Luego de la decepción que resulto la película anterior, donde la querida Kristen Stewart fue la dichosa Blancanieves, es lógico que me quisiese alejar de cualquier secuela o cosa parecida, más porque pensé que no harían algo así. Pero oh sorpresa, resulta que los productores sí se animaron a realizar algo más de este universo (nuevamente el dinero como señor capitán) y por ello trataron de sacar una especie de precuela/secuela/spin off bastante extraño. Tampoco quise verlo, pero debido a que mis cuñados nos invitaron a mi esposa y un servidor, terminamos por verla.

Tanto el título como el inicio de la película me parecieron un pálido intento de hacer una precuela y explotar más el universo de Cenicienta con otros cuentos, pero cuando vemos que se adelanta los años después, me agrado ese cambio. Lamentablemente, pese a tener momentos bastante originales y una forma peculiar de conectar ambos filmes, esta pierde fuelle luego del principio y se va desinflando conforme avanza. Cierto que la anterior me parecía una película más oscura, lugubre y con ese aire tipo Crepúsculo, pero al menos seguía una línea. Acá no sabemos para donde tira el filme y aunque vemos romance, luego resulta que no, ya tiramos al drama y finalmente a la acción, pero de manera tan atropellada, que estaba medio sacado de onda al final.

Para rematar, se supone que el tema principal era el amor, pero como no se explica correctamente y todo es en base a figuras alegóricas y metáforas, estaba totalmente desconcertado. Tampoco ayuda la interpretación de Chris Hemsworth, que pese a exudar masculinidad (en especial para las damas), su interpretación es bastante malita. Para colmo, Jessica Chastain tampoco me parecía una pareja y compañera de armas, teniendo nada de química con el actor. Tal vez la única que más o menos se defendía, aparte de Emily Blunt, era la propia Charlize Theron, que pese a verse sobreactuada, esto no caía nada mal en el filme, llegando a ser una villana fastidiosa pero bien posicionada.

Tal vez los mejores personajes, los patiños eran los enanos que acompañaban a los dos protagonistas, metiendo los momentos de humor y de comentarios ácidos bien dados. Dato curioso, ya que la enana tímida del grupo, es en realidad una actriz que me agrada mucho, Alexandra Roach (y que vimos junto con James Corden en la película, "Mi Gran Oportunidad").

Lamentablemente, las escenas de acción también son algo pobres en la película y aunque tenemos una batalla final, está igual se pierde bastante, llegando a ser por momentos muy sosa, en especial la batalla entre el Cazador contra la Reina Malvada. Inclusive, hasta el sacrificio de la Reina de Hielo tampoco termina por pegar.

Sí soy sincero, realmente no tengo mucho que comentar de la película. Me pareció entretenida, pero aun en nivel menor que la anteriormente mencionada, por lo cual de repente sí me volteaba a ver el celular para ver que hora era o me ponía a platicar con mi esposa sobre algunas cosas, dando a entender que tampoco me perdía mucho de lo que estaba pasando. Lamentablemente, mi mujer y yo terminamos llegando a la misma conclusión: trataron de agarrarse del éxito que ha tenido la Reina de Hielo (en este caso Frozen) y quisieron crear una historia a su propia manera, pero que nuevamente, resulta bastante fallida.

Por cierto, nuevamente otro punto grande al doblaje, ya que aunque las voces de Gabriela Gómez o Xóchitl Ugarte no me cuadraban con las dos protagonistas, ambas hicieron un gran trabajo. Aunque Mireya Mendoza sí me pareció un poco extraña para darle voz a Jessica Chastain, pero creo que es más cuestión de gustos que nada (aunque la inclusión de Rolando de Castro como uno de los enanos me pareció estupenda).

En conclusión, "El Cazador y la Reina de Hielo" me parece un filme mediocre, que tenía puntos interesantes, pero que nunca logran explotar por completo. Lo único original me pareció esa distorsión de la realidad que crea la reina de Hielo para poner en contra a Eric y a Sara, pero la forma de trabajar la trama de manera posterior, me pareció forzada y poco original. Si de por sí la anterior me había parecido un tanto sosa, esta lo es aun más y como dijeron por allí, "es una continuación que no era necesaria". Lo único bueno, es que aquí no vemos la cara de dormida de Stewart en el filme. Theron, Chastain y Blunt cumplen con una adecuada cuota de belleza, sin tener estándares de actuación formidables, pero sí cumplidores. ¿Recomendable? Bueee, sí te gusta lo cursi y puedes apagar tu cerebro, adelante, pero de antemano, aun así tampoco le doy mi pulgar para arriba.

¿Lo mejor? Haber estado de plática con mi esposa durante la película, jeje.

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Saludos a mi princesa :3, así a quienes gustan de....bueno, olvidenlo. Salvo sí les gusta el cine chatarra.

martes, 22 de marzo de 2016

Guerra de Bestias, Transformers: que buena serie de los años noventas

El año de 1997 fue crítico en muchos sentidos, en especial para los fans del anime, ya que marco el inicio de dos series que luego serían baluartes en la historia de dicho género, al menos en México: Dragon Ball Z y Ranma 1/2.

Sin embargo, también marco el inicio y hito de otro tipo de series, como Aventuras en Pañales, Hey Arnold, Doug, etc. etc. que inauguraban un canal que en la década pasada sería bastante famoso: Nickleodon. Pero también sentó un precedente que Toy Story había cultivado un par de años antes y era la animación a base de computadora. Una de las empresas lideres en aquellos tiempos había sido Mainframe Entertainment (ahora renombrada RainMaker Ent.) y que inició sus pininos en este género con la serie canadiense llamada "ReBoot", que pese a su rudimentaria animación y gráficos, tenía una historia bastante adulta para aquellos años.

Pese al éxito relativo de ReBoot, la serie que marco a Mainframe fue la "continuación" de una saga que fue famosa en los años ochentas: Transformers. Sí, hablamos de "Beast Wars" y su continuación "Beast Machines", que en aquellos años y posteriores, no solo tuvieron un gran éxito sino supieron renovar una serie que estaba a punto de extinguirse.



Antecedentes: Transformers fue una serie mítica en los años ochentas. Surgida a raíz de unos juguetes transformables creados por Takara bajo otro nombre y denominación, estos fueron comercializados por Kenner en EUA bajo un nuevo concepto e historia. Esta fue tan impactante que Takara también reformo sus juguetes para adaptarlos bajo el código de la guerra de Cybertrón entre los pacíficos Autobots y los malosos Decepticons. Tanto en Estados Unidos como en Japón se crearon animaciones que pretendían contar estas historias una y otra vez, a su propio estilo, aunque el canon de la trama siempre la llevaba la producción gringa, la cual llego a niveles altísimos, que culminaron en 1987 con la película que marcaba un antes y después. A partir de aquí, llego la G2, que profundizaba la trama y traía nuevos personajes.

Lamentablemente, para principios de los noventas, Transformers estaba teniendo una baja en audiencia y por supuesto, en la venta de juguetes. Para entonces, Kenner ya había sido absorbida por Hasbro (en 1991) y esta empresa deseaba un nuevo surgimiento. Por ello, reformularon la serie y en lugar de ser robots transformados en carros o aviones, ahora era en animales (Un Optimus Prime con forma de murciélago y un Megatron que se podía convertir en cocodrilo).

Para alentar las ventas, Hasbro incluyo un cómic donde relataba dicho cambio y las aventuras de siempre. Aparte, debido al éxito de ReBoot, la compañía juguetera le encargo a Mainframe una nueva serie basada en estos cambios. Bob Forward y Larry Ditrillio, editores de la serie, trataron de alejarse de la temática del cómic y crear su propia historia, que aunque encarnaba la lucha eterna entre buenos y malos, esta vez sería entre dos diferentes bandos y tiempos. Este concepto provocaría alabanzas no solo entre los viejos fans, sino también entre los nuevos.

La serie se prolongo por tres temporadas y tuvo un total de 52 episodios, los cuales se emitieron entre 1996 y 1999. Su impacto fue tal que generó la segunda parte, llamada "Beast Machines" que tendría 26 episodios en dos temporadas, la cual se puso al aire entre el 2000 y 2001. El impacto de la misma, generó su traducción en varios idiomas, incluida el nuestro. La emisión en México estuvo a cargo de Canal 5 en 1997 y al menos durante el siguiente año, se emitieron las tres temporadas completas (y dobladas, a diferencia de España donde solo se doblaron las primeras dos). Para 1999 y el 2000 se emitió la tercera temporada, Beast Machines, pero ya en un extraño horario matutino de fin de semana y con un doblaje totalmente distinto.


Argumento: La lucha entre Autobots y Decepticons continua con el paso de los años, pero esta vez entre sus sucesores, que son los Maximales y los Predacones, respectivamente. Una nave Predacon, comandada por Megatron, es perseguida por una nave Maximal, cuyo líder es Optimus Prime. Luego de una cruenta batalla, pasando por un vórtice dimensional, aterrizan en un planeta de cielo azul y rico en energon, cristales que dan energía a ambos grupos. Sin embargo, como el energon esta en altisímas cantidades, ambos grupos deben adoptar una forma que pueda resistir el embate de dichos cristales. Este modo es llamado "bestia" y tiene una variación importante entre los Predacones y los Maximales, que deben llevar su lucha ahora llamada "Guerra de Bestias".


Comentario personal: la primera vez que vi Beast War, de manera formal, fue cuando comencé a vivir solo, esto para el segundo semestre de aquel 1997. Cierto que la serie se había emitido a principios de año, pero la había dejado pasar de largo y salvo uno que otro episodio, no sabía mucho de ella, pese a que tenía una ligera idea de que iba sobre Transformers. Y como muchos, esta saga le había perdido interés desde los años ochentas, donde inclusive fui un fan bastante ferviente (inclusive, tenía mi propio Optimus Prime). Sin embargo, la constancia en los episodios, provoco que la saga G2 ya no fuese de mi gusto (exceso de personajes, principalmente). Por ello, ver esta nueva serie, no me despertó gran interés.

Un día que estaba estudiando, sin querer sintonice canal 5 antes de que empezara Dragon Ball Z y estaba un episodio que aun sigue siendo de mis favoritos: Cheetah, uno de los subordinados de Optimus, encuentra una vaina estasis, una suerte de huevo primigenio de un futuro predacon o maximal. Debido a la caída (ya que varias vainas salieron disparadas durante la primera batalla en el espacio), el contenedor de la vaina se ha dañado y está en peligro de morir por el energon en la zona. A la ayuda, acude Rinox, que trata de estabilizar la vaina como puede, mientras Cheetah lo cubre de los ataques predacones. En un momento, Cheetah apoya a Rinox con las reparaciones y allí se habla una diatriba sobre la importancia de dicha vaina. Tal episodio me provoco  una honda impresión y fue lo que me indujo a seguir viendo la serie hasta su episodio final.

Como pueden ver, este episodio resume a la perfección la genialidad de Beast Wars: personajes, carisma y una historia consistente. Es curioso como Forward y Ditrillio lograron crear episodios tan consistentes, en especial en trama, cuando uno ve sus antecedentes (uno trabajo en las viejas series de He-Man y el otro en episodios de relleno de series como Super Mario Bros). Sin embargo, parece que con esta saga, decidieron meterle todos los kilos y lo lograron de manera sorprendente. El primer acierto, como ya se comento, fue alejarse del concepto original, creando una nueva mitología al respecto. Esto permitió crear nuevos personajes y dotarlos de su propia personalidad.

Si algo adoleció la saga G2, fue que las características de personalidad no variaron en absoluto durante la serie. Bumblebee seguía siendo el pequeño pero obstinado o HotRod era un tanto apresurado. Hubo alguna variación a raíz de la muerte de Optimus en la película, pero cuando este volvió, las cosas tomaron su cauce. En cambio, Beast Wars tenía personajes que tenían una evolución formidable, donde villanos se volvían héroes y viceversa. El mejor ejemplo era Dinobot, que a la fecha, es considerado de los mejores personajes de la saga en general y fue el primero en ser incluido en el Salón de la Fama de los Transformers. Este personaje tenía un carisma formidable y su ambivalencia, entre su ira salvaje y su sentido del honor, ejemplificaba lo compleja que era la serie.

Optimus conociendo a su antecesor.

Aunado a historias divertidas, frescas y con un tono entre dramático pero cómico, hicieron que la primera temporada fuese muy aclamada entre fans y no fans de Transformers. Pero los autores lo llevaron aun más lejos, porque en las siguientes dos "seasons", supieron mantener el ritmo y a la par, haciendo más adulta la serie y sobre todo, responder a las expectativas de algunos fans, que querían ver algo de la serie antigua. Esto se resumió en un arco fantástico, donde nos damos cuenta de que Maximales y Predacones viajaron en el tiempo gracias al borde dimensional y que aterrizaron en la Tierra de hace dos millones de años, justo un poco después de que la Arca, la fabulosa nave Autobot aterrizo en la Tierra. La forma en que se conecta ese momento, donde los dos Optimus se ven cara a cara, fue de los mejores que he visto. Sin embargo, si Dinobot era carismático, aquí vemos un Megatron Predacon en todo su nivel y que hasta hoy día, no he visto un villano de estas características.

Lamentablemente, no todo es bueno en la serie. Ya cierto cansancio se nota en la tercera temporada y es que de repente se desmadraron en presentar nuevos aliados y enemigos, llegando a tener una especie de síndrome del G2 (muchos personajes, poco desarrollo, tramas apresuradas) y tal vez por ello se decidió cerrar de manera digna, con el episodio donde Megatron encuentra la nave de su antecesor, la Némesis, y que esta decidido a barrer el planeta como cual loco psicopata. Claro, al final todo esto termina de más, ya que la continuación en "Beast Machines" deja mucho que desear (y de la cual hablaremos en una próxima entrada).

El legado de la serie fue tanta, que en Japón se hicieron dos series animadas de manera tradicional inspirándose en dicha trama y que se titularon "Beast Wars II", aunque claro, luego se retomo al diseño robotico inicial, pero luego de haber renovado de manera fantástica a la saga.

Otro punto a favor, es la posproducción, en este caso, el doblaje mexicano, que estuvo soberbio. Teniendo voces tan emblemáticas como Martín Soto, Mario Sauret o Alejandro Villeli (que supo darle un señor papelazo a Megatron, en especial con su muletilla de "síiii" bastante característica), es de los mejores trabajos que he escuchado. Aparte, tuvo la nostalgia de tener cuatro voces que ahora ya se encuentran fallecidas: Alejandro Illescas (Chettah), Federico Romano (Dinobot), Alvaro Tarcicio (Tigretón) y Eduardo Borja (Mantaraya).

Síiii

En conclusión, "Beast Wars" es de esas series noventeras clásicas, que pese a sus gráficos y diseño ya un tanto obsoleto, su historia y personajes siguen siendo de primera línea. Realmente ayudo a levantar a una saga que estaba en el olvido y también sirvió de ejemplo para futuras historias. Bastante recomendable, aun para estos estándares y no solo para los fans, sino para cualquiera que le gusten las buenas historias. Esos 52 episodios se pasan volando, literalmente.

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Saludos a la dueña de mis quincenas ^^, así a quienes gustan de este tipo de animaciones.