Mostrando las entradas con la etiqueta Psiquis. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Psiquis. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de noviembre de 2016

Hector y el Secreto de la felicidad: Autoayuda...y psiquiatría.

A principios de año había una página bastante "jugosa" para descargar todo tipo de películas. La misma se convirtió en mi referente tanto como Evangelion-EC para el ramo del séptimo arte. Sin embargo, debido al endurecimiento de las leyes contra la piratería, el administrador tuvo que cerrarla a mediados del año. Por supuesto he encontrado otras que han podido ponerse al quite, pero jamás comparadas con la mencionada. 

Una de las últimas películas que logre "sacar" antes de que la fundieran, fue "Hector y el secreto de la Felicidad". La primicia me intereso bastante (un psiquiatra un tanto frustrado que se va de viaje por el mundo para encontrar no solo el secreto de la felicidad para dárselo a sus pacientes, sino a él mismo) y la tenía en lista de espera inmediata. Sin embargo, la cantidad de trabajo como de pendientes me hicieron retrasarla hasta que un día que tenía bastante que hacer en casa, decidí ponerla. 

Debo decir que me gusto bastante, aunque tampoco puedo negar las irregularidades que tiene y también que lamentablemente, es una película de "autoayuda" al fin al cabo. Pese a esto, debo decir que este filme tiene cosas interesantes, las cuales comentare a continuación.


Argumento: Hector (Simon Pegg) es un psiquiatra inglés que tiene una posición desahogada. Tiene muchos clientes, una guapa novia y es reconocido como ser un especialista capaz. Sin embargo, un día harto de tanta rutina y hastío (en especial luego de gritarle a una paciente), decidí mandar todo al diablo e irse en un viaje alrededor del mundo. Esto provoca choques con su novia, pero al final se va y es en estos lugares donde no solo conoce a otras personas, sino vuelve a ver a personas del pasado que creía olvidadas, todo para encontrar la felicidad misma.

Comentario: Desde el notorio éxito que tuvo "Comer, Rezar y Amar", se ha venido una avalancha de filmes que están basados en libros de autoayuda, mezclando no solo las enseñanzas que tienen, sino con una historia personal, esto para darle realce. Hace unos meses hable sobre "A Walk in the Woods" y como esta me había decepcionado de forma importante, ya que los clásicos mensajes de autoayuda estaban muy diluidos y la historia que debía conectarlos resulto ser muy chata. 

De forma triste, este filme tiene esa misma línea: el argumento tiene una buena primicia pero su desarrollo es bastante pobre y se basa más en los momentos que Hector tiene en diferentes partes del mundo. Sin embargo, su motivación para salir de dicho lugar e irse a otro no esta bien explicada ni bien puesta, lo cual ocasiona que su crecimiento sea un tanto extraño, y que igual repercute en la historia, la cual por momentos carece de un buen ritmo.

Por supuesto, esto se compensa con las historias que pasa nuestro protagonista en cada lugar, donde un personaje le comenta sobre cual es su idea de la felicidad, a lo cual Hector describe su conclusión (la cual esta simpáticamente puesta en pantalla). Esto hace que la película no sea tan mala, ya que tenemos actores famosos en esos rubros (Stellan Skarsgård, Jean Reno, Toni Collete, Christopher Plummer, etc.) y despliegan todo su carisma para mostrarnos a un profesor que explica científicamente la felicidad, un narcotraficante y un millonario un tanto huraño por así decirlos.

No obstante, sí hay un hilo conductual que se mantiene de buena forma es la relación que tiene Hector con su novia (interpretada por Rosamund Pike). Aunque al principio es un tanto sosa, los posteriores diálogos que tienen ambos por Skype son bastante amenos y tienen cierta dosis de profundidad, lo cual ayuda a ser más emblemático el último tercio del final, el cual debo decir, es el mejor en toda la película, no solo por el aspecto emotivo (la interacción que tiene Hector con una enferma de cancer es una delicia), sino también tiene las mejores lecciones encarnadas no por el propio protagonista, sino por los demás, donde lo critican con cierta base (en especial cuando la ex-novia acusa a Hector, en buen tino, de que es un ansioso de primera).

Claro que Simon Pegg no se podía quedar atrás y es su carisma que mantiene arriba a un protagonista que de repente es un tanto obtuso e inocente (para ser psiquiatra) pero que se defiende bastante bien y tiene una buena actuación, sobre todo cuando es secuestrado en África. Es esto que logra mantener un tanto a pie la película. 

Con esto, podríamos deducir que el filme es chato tirando a malo (tal como señalaban las críticas especializadas), sin embargo el hecho de que tratase la historia de un psiquiatra bastante humano y que la búsqueda de la felicidad también tuviese un motivo egoísta, me llego de una forma u otra, ya que entiendo perfectamente que es ese ambiente y como el desgaste del día a día nos cobra factura de una forma u otra. Es irónico que quienes son los profesionales en la salud mental lleguen a tener muchas más broncas de este tipo que el promedio, pero es como una especie de catarsis muy común. El ejemplo más claro es la persona que en el fondo es muy miedosa pero que a la vez le encanta este tipo de temas. Es una forma de vencer ese miedo o manejarlo sin que nos tome por sorpresa y aquí al menos, el personaje de Hector esta bien descrito en ese punto, donde en el fondo es una persona con una dosis de neuroticismo bastante alto. 

Pese a que muchos podrían criticar que jamás vemos el pasado de Hector y porque es un ansioso, al fin al cabo creo que a veces lo que importa es que hacer con eso y como manejarlo a futuro. Igual me pareció un punto muy bueno que se tratara al final la felicidad como un sentimiento complejo, no algo aislado, sino que va conectado con tantas emociones como si fuese una enredadera. Es obvio que las personas nos enseñan que los sentimientos deben ser tan diferentes como el agua de un refresco, pero en realidad no es así. Sobre todo me gusto una parte donde Hector se ve confrontado y resulta que realmente adora a su novia, pero tiene miedo al compromiso o seguir avanzando en su vida, ejemplificado cuando ve a su chica casado con otro y el se visualiza con un niño. Sin embargo, con el final feliz, la cosa es diferente, ya que Hector es un adulto. Como ven, pese a la sencillez, hay mucho de donde agarrar para filosofar al respecto.


En conclusión, "Hector y el secreto de la Felicidad" me pareció una buena película, a secas. Tiene un ritmo irregular y un desarrollo extraño, así las motivaciones de los personajes no están bien explicadas. Sin embargo, el carisma de los actores, en especial de Pegg, así ciertos momentos muy bien desarrollados, hace que la trama avance, a trompicones, pero de tal forma que al final te entretiene y sobre todo, te da un punto de ligereza, sin caer en tanta cursilería ni moralejas. 

¿Recomendable? Si te gusta un tanto la autoayuda mezclado con comedia. Por supuesto, no es tampoco un "Comer, Rezar y Amar", pero es eso que también la hace mucho más sencilla de ver. Y claro, sí eres fan de Simon Pegg, bastante recomendable.

-----------------------------------------------------------------------------------

Saludos a mi mujer que adoro :3, así a quienes gustan de este tipo de películas. 

martes, 1 de marzo de 2016

El Nazi y el Psiquiatra: una obra para entender a Göring y su camarilla.

Conforme pasa el tiempo, es inevitable que como adulto uno se de cuenta de que el mundo es más pequeño y que el conocimiento puede reducirse en ocasiones. Sin embargo, he comprobado lo contrario conforme voy envejeciendo y que el mundo es un lugar sumamente amplio, donde hay todo tipo de personas, pero también el conocimiento tiene ese mismo potencial de ser inalcanzable. Es decir, vas conociendo detalles y situaciones nuevas, de un tema que uno creía dominado.

Uno de dichos tópicos, es la Segunda Guerra Mundial. Gracias al impulso que me dió mi hermano hace unos cuantos años, comencé a chutarme y leerme cuanto libro se relacionase con el tema y no solo del famoso Día D, que en su momento llego a ser mi batalla favorita. Y cuando crees que ya dominas algo, te salen con algo nuevo. Al fin al cabo, fueron 6 años de la humanidad intensos y llenos de detalles, no solo en el ámbito tecnológico y militar, sino también del tipo humano, al grado que alcanzo a tener repercusiones, aun cuando la guerra termino en 1945.

Y aunque hay libros que hablan de los Juicios de Nuremberg, este tipo todavía sigue provocando escozor en mucha gente. La razón es que, pese a superficialmente nos pueden parecer justo ya que se enjuicio a muchos jerarcas nazis relacionados con la guerra y la cuestión judía, también no se puede obviar que dichos juicios estuvieron manipulados hasta lo indecible para que los culpables no pudiesen escapar de su destino. De esto se puede sacar todo tipo de material y justamente el libro que voy a comentar a continuación, tiene mucho de un aspecto que aunque se comenta, rara vez se profundiza: la psicología de los altos mandos Nazis.



Antes de hablar de "El Nazi y el Psiquiatra", comentemos al respecto de tres figuras base: el autor, Douglas Kelley y claro, Hermann Göring.

Jack El-Hai es un escritor y periodista de origen norteamericano que se ha especializado en tratar temas de medicina e historia, en especial en el ámbito psiquiátrico. Autor de un libro que trata del Dr. Walther Freeman, uno de los médicos que se especializaron en la lobotomía como un proceso quirúrgico para revertir trastornos psiquátricos de gravedad como la esquizofrenia: según el mismo autor, fue a partir de la década pasada cuando comenzó a interesarse en los casos que revisó el Dr. Kelley durante su estancia en Nuremberg. Luego de contactar a viejos compañeros del psiquiatra en la prisión que aun vivían, no tuvo otra opción que ver al hijo del mismo. Varios le advirtieron que este se negaría a ayudarle, ya que la relación con su padre no había sido la mejor, pero acepto de buena gana y contribuyo con sus escritos y declaraciones a hacer un estupendo retrato (a mi parecer) del médico, tanto de su personalidad, trayectoria y final, lo cual según el propio autor, enriqueció la obra de tal manera que hay una dedicatoria al mismo en el libro.


Hermann Göring fue de las figuras más controvertidas del Tercer Reich. Comenzó siendo un hábil piloto de la antigua Lufftwafe de la Primera Guerra Mundial. Debido a su ambición, pronto se alió al Partido Nacional de los Trabajadores, el primigenio del partido Nazi. Estuvo involucrado en el Putsch de Munich, donde sufrió una herida de bala importante que fue maltratada por los médicos de la época, provocandole una grave adicción a los narcóticos, la cual duraría hasta su encarcelamiento, previo a los juicios de Nuremberg, esto en 1946.
Casado en dos ocasiones, primero con una heredera sueca rica que amo pero que falleció de un ataque cardíaco, su segundo matrimonio fue igual de feliz y coincidió con su ascenso al poder por parte del partido Nazi en 1933. Previamente se había hecho amigo y aliado de Hitler, al grado que estuvo participando de manera activa en "La Noche de los Cuchillos Largos", donde Hitler y su camarilla hicieron una limpieza de antiguos aliados y amigos que ahora eran rivales del régimen, como Ersnt Röhm.

Göring, mariscal del Aire y heredero del Reich.

Aprovechando este vacío, Göring pronto se volvió la mano derecha del Fuhrer y para los inicios de la Segunda Guerra Mundial, se había convertido en Mariscal del Aire, es decir, el líder nominal de la Luftwaffe. Las proezas de dicha arma provoco que Hitler llegase a enaltercer a Göring a niveles indecibles, al grado que el jerarca hacía sus propios uniformes, adecuados a su talla (la cual era enorme) y de una pomposidad increíbles. Sin embargo, la falta de tacto de Göring y su forma de ser casi de un reyezuelo, provoco envidias de sus compañeros que fueron relegándolo poco a poco. También Hitler comenzó a desconfiar de él, a raíz de los fracasos de la campaña en Rusia, lo cual provocó que Göring, en 1945, buscase una paz alterna a través de Suecia y su embajador. Esto hizo que Hitler lo destituyese como "heredero" del Reich. Finalmente, Göring fue capturado con su familia a finales de la guerra y encarcelado, para ser enjuiciado en Núremberg. Aunque al principio puso en jaque al fiscal Robert H. Jackson, las pruebas que presentó este contra él y los demás jerarcas, provocó la caída definitivamente y la sentencia de muerte por ahorcamiento a finales de 1946.

Sin embargo, Göring no llego al cadalso. Gracias a un ardid, un soldado gringo le proporciono dos cápsulas de cianuro en una lapicera, las cuales trago el susodicho, tres días antes de su ahorcamiento. Su cuerpo fue cremado y las cenizas esparcidas sobre un río cercano.


Douglas Kelley fue el psiquiatra que se encargo de analizar las personalidades de los muchos líderes nazis que estuvieron en prisión antes y durante el juicio de Núremberg. De origen norteamericano, nació en California en 1912. Graduado de la Universidad de Berkeley como médico, por un momento se intereso en ser oftalmólogo o cirujano. Sin embargo, las viscicitudes con un profesor en la universidad, le orientaron hacia el terreno psiquiátrico, por lo cual siguió estudiando en Columbia dicha profesión. Para 1942, fue llamado por el Ejército para incorporarse como oficial médico. Gracias a sus contactos y estudios, pudo tratar directamente la neurosis de combate (el actual llamado Trastorno por Estrés Postraumático), en base a descanso y cierto uso de medicamentos anéstesicos, lo cual le redituó un gran éxito. Esto le permitió acercarse a ser el primer psiquiatra que laboro directamente con los presos que iban a ser enjuicidados en Núremberg, entre ellos, el famoso Göring.

Kelley estableció una cordial relación con los prisioneros y fue así como pudo no solo aplicarle entrevistas, sino también pruebas psicológicas, como la de Rorschach, que en aquellos años estaba teniendo ya un importante reconocimiento. En su momento, el psiquiatra pensó en hacer un libro sobre dichos datos, pero este nunca fue publicado, salvo las conclusiones que fueron debatidas por otros psicólogos que también tuvieron la suerte de hablar con los jerarcas. Kelley, debido a su conocimiento y carisma, tuvo en los siguientes diez años un gran reconocimiento en su gremio, al grado que le permitió hacer los primeros pininos de la psiquiatría forense, ayudando a la policía de California en sus pesquisas. Fue tal su relevancia que inclusive colaboro con un programa de TV relacionado con el tema. Lamentablemente, la presión en aquellos años termino por quebrar al médico y se suicido enfrente de su familia, luego de una discusión, al ingerir dos tabletas de cianuro, que supuestamente pertenecían a Göring.


Ahora ¿Por qué hablar de estas tres figuras? Sencillamente porque es clave para entender el contexto de esta obra. El autor se dedica a hacer una reseña "histórica" de lo sucedido en los Juicios de Nuremberg, pero desde el punto de vista, tanto del propio Göring como de Kelley, llegando a ser el punto central de la obra, aunque también se enfila hacia los compañeros del líder Nazi, es quien no solo el autor siente más fascinación, sino también lo hizo en su momento, el psiquiatra. Podemos decir que se divide en tres partes.

El autor, Jack El-Hai.

La primera se enfoca en un vistazo sobre los dos "protagonistas", tanto sus orígenes, trayectoria y como llegaron a sus diferentes puestos, lo cual tiende a tener dos instantes muy diferentes. Por supuesto, la vida del Mariscal del Aire es fascinante y vemos como se va gestando su personalidad, como llego a convertirse en uno de los más allegados de Hitler y también desarrollo su adicción hacia cierto tipo de drogas. En el caso de Kelley, el autor se enfoca más en sus orígenes ancestrales, en especial con su abuelo y su madre. Claro, por momentos podrá resultar un poco soso y aburrido, ya que también describe como era la sociedad norteamericana californiana de finales del siglo XIX, pero siento que es necesario, ya que le da un enorme contexto a la personalidad de Kelley, tanto porque termino escogiendo psiquiatría como llego a su funesto final.

Aquí también aclaro otro punto enorme y a favor de El-Hai. A diferencia de Walther Isaacson, con sus biografías, donde suele meter sus propias opiniones y por ello, trastornar los hechos, El-Hai se enfoca en solo transcribir los hechos y ya. No emite una opinión al respecto durante el libro, lo cual se convierte más en un trabajo periodístico e imparcial. Por ejemplo, hace ver que Kelley, cuando se dedica a ver un test para ver si es candidato para ser psiquiatra, este le decía que no, pero aun así se obstino en seguir dicha profesión. El autor nunca emite un juicio al respecto, si no nos deja a nosotros dar la última palabra al respecto.

La segunda parte se enfoca en el arresto de Göring y de otros líderes nazis en la prisión que serviría de modelo a la Spandau, años después, así como la estancia del doctor Kelley y las pruebas que realiza antes del Juicio. Aquí vamos a otro sabroso punto donde nos describe las características de estos, como Rosenberg, Jodl, Keitel, Frick, etc. etc. Aunque las críticas que he leído del libro dicen que es la parte más densa y dura del libro, a mi en lo particular me pareció entretenida y sabrosísima. Claro, sí te gusta la psicología, te resultará apasionada, pero las descripciones de la personalidad, no solo de Göring, sino también de los demás, es harto interesante. Aquí vemos las primeras impresiones de Kelley, donde trata de sentar un precedente, al no creer que estos sujetos sean psicópatas o sociópatas, sino una suerte de alienados que cayeron bajo el influjo de Hitler.

Por supuesto, el autor no se queda con solo esas impresiones, sino las va comparando con las de otros especialistas que trataron a los sujetos, donde sí son más duros al respecto, tratándolos de sociópatas, nuevamente dejándonos la opinión final a los lectores.

La tercera parte, aunque podría resultar aburrida, en realidad es el "epílogo" del Doctor Kelley y su trayectoria posterior, así haciendo una descripción sorprendente, no solo de su alzamiento hacia la fama, sino también de su caída emocional y mental, hasta las circunstancias extrañas en que ocurrió su suicidio.
Douglas Kelley
Opinión personal: debo decir que el "Nazi y el Psiquiatra" fue una sorpresa bastante amena. Cuando un compañero de carrera me lo recomendó hace un tiempo, por el título y la descripción del libro (la cual puede parecer muy engañosa), pensé que sería una especie de novela donde el psiquiatra sería un personaje ficticio. Craso error. Todos y todo existió y el autor solo se dedica a realizar un relato tipo periodístico de lo sucedido en aquellos años. Sin embargo, le agrega un contexto bastante potente, que hace aun más disfrutable la obra.

Claro, hay algunos problemas, como la narración de ciertos hechos densos, como la historia de los antepasados de Kelley, que resulta por momentos algo sosa y muy aburrida, pero insisto que es necesaria para entender la propia psicología del psiquiatra. Y también, pese a los hechos, la excesiva parcialidad del autor provoca que no derivemos una teoría exacta de porque el médico termino suicidándose (lo cual no es un spoiler, porque es así como comienza el libro). Por supuesto, hay un tanto de crítica, la cual viene de su hijo mayor (una de las fuentes principales), que lamentablemente, como muchos hijos de psiquiatra en aquellos años, se vieron manipulados por sus padres en aras de probar y experimentar.

En conclusión, este libro es bastante recomendable para los que buscan ampliar un poco más el conocimiento sobre la Segunda Guerra Mundial, tanto en el aspecto histórico pero sobre todo psicológico. Claro, no caemos tampoco en un manual de psicopatología extenso, sino un sencillo esbozo sobre los personajes históricos que aparecen y en un formato de relato bastante interesante. La parte más técnica sí puede resultar un tanto pesada, como he leído en algunas críticas, pero creo que tampoco es para tanto. Nuevamente, comparándolo con la biografía de Isaacson sobre Einstein, esto es realmente sencillo en muchos aspectos.

Actualmente se puede conseguir en México por el precio de 12 dolares (al estilo de cambio actual) por la editorial Planeta y en cualquier librería sin mayores dificultades. Debo decir que la portada es bastante original, ya que tiene en las orillas retazos dibujados como si la obra fuese más vieja de lo habitual, un detalle bastante simpático.

--------------------------------------------------------------------

Saludos a mi Hinata-sama ^^, así a quienes gustan de este tipo de libros.

lunes, 18 de mayo de 2015

Psicopatía en el anime: tres ejemplos de villanos que uno debe temer

Para los que me conocen, saben que mis gustos se enfocan en la fantasía, la ciencia ficción y cosas por el estilo. No es que no me guste el realismo o el drama, pero este último siempre lo dejo para después, ya que debido a mi trabajo, estoy constantemente inmerso en tal burbuja, que cuando salgo de la chamba, lo que menos deseo es volver a ver lo mismo. Claro, de repente es divertido hacer un análisis o enfocarme en ello, inclusive lo hago de manera continua, por la deformación que he tenido a nivel profesional.

Pero sinceramente, siempre trato de irme a otro punto que me aleje de dichas cuestiones. Sin embargo, si hay un tema que siempre disfruto, no importa el momento, es la psicopatía. 
Desgraciadamente, dicha cuestión hoy en día esta muy en boga, debido a la cierta descomposición del tejido social que ha habido y a la cantidad de personas que se interesan de manera morbosa en estas cuestiones. Digo, los seres humanos somos extraños y lo diferente, bien nos puede causar repulsión o fascinación. La psicopatía despierta estos sentimientos con bastante fuerza.

No en balde, un asesino psicópata como Charles Manson, pese a tener más de 80 años, hace un tiempo se caso con una mujer 50 años más joven que él. No es tampoco de extrañar que el famoso síndrome de Estocolmo, donde la víctima de un secuestro, robo o algo parecido, se termine enamorando de su atacante. Eso demuestra, cuanto una persona llega a gustar del poder y desgraciadamente, termine lastimandolo de una manera u otra. 

Por ello, quiero aclarar algunos conceptos sobre este tema, de manera muy somera y enfocado directamente en el anime. Más que nada, para desahogo personal, ya que escucho a cada parroquiano hablar de sicopatía y psicopatía como si fuese lo mismo, cuando no es así. Aunque van para el mismo rumbo, en realidad ambos conceptos, son muy distintos.


El trastorno de personalidad antisocial (TPA), a veces llamado sociopatía, es una patología de índole psíquico, las personas que la padecen pierden la noción de la importancia de las normas sociales, como son las leyes y los derechos individuales. Si bien puede ser detectada a partir de los 18 años de edad, se estima que los síntomas y características vienen desarrollándose desde la adolescencia. Antes de los 15 años debe detectarse una sintomatología similar pero no tan acentuada, se trata del trastorno disocial de la personalidad.

Las personas que padecen este trastorno sufren un mal de índole psiquiátrico, un grave cuadro de personalidad antisocial que les hace rehuir las normas preestablecidas; no saben o no pueden adaptarse a ellas. A pesar de que saben que están haciendo un mal, actúan por impulso para alcanzar lo que desean, cometiendo incluso delitos graves. Es común que se confunda este trastorno con otras patologías parecidas, como podrían ser la conducta criminal, la antisocial o la psicopatía. Pero son trastornos, aunque relacionados, de diferentes características, con otros tratamientos y consecuencias.


Antes de empezar, vamos a aclarar ciertos términos. La definición científica de un socipata o psicopata es el trastorno de la personalidad antisocial. OJO, antisocial no significa lo que muchos adolescentes pedantes o adultos poco informados piensan, donde se refieren a personas que se aislan del mundo y viven su propia vida. Aunque los antisociales si llegan a hacer eso, es poco común. Cuando se habla de un antisocial, se refiere a una persona que no es capaz de cuadrarse con la regla moral o ética de una sociedad, no que no pueda convivir con dicha sociedad. 

Aquí entramos en conceptos bastante específicos y también hay que aclararnos: la sociedad define muchas de nuestras pautas, hasta nuestra peculiar forma de pensar. Seh, tenemos nuestra psique y costumbres familiares como personales propias, pero estas siempre están influenciadas por la sociedad donde vivimos. De allí que las normas, castigos, etc. etc. sean diferentes en cada lado. Por ejemplo, sorber la sopa en América es grosero, mientras en Japón es símbolo de buena educación.


Y con esto, vemos que las personas nos adecuamos a ciertas normas, tanto éticas como emocionales. Este encuadre es básico para poder llevar una convivencia adecuada. Sin embargo, las personas no siguen las reglas solamente por el hecho de seguirlas. Si no porque en algún momento de nuestras vidas (en la infancia), aprendemos a ser empáticos. La empatía es básica para poder entender las reglas. Es decir, si yo he sufrido, sabré como sufre la otra persona y por consiguiente, evitaré el sufrimiento en general. Por ello es común que muchos pubertos o adolescentes al sufrir en carne propia una situación traumática, bajen su impulso y se vuelvan mucho más tranquilos y estables (hago referencia a esta etapa de la vida, cuando el narcisismo de una persona está al máximo y no piensa tanto en las necesidades de los demás, más que en las propias). 

Claro, esto funciona perfectamente, mientras nuestro cerebro o nuestra psique este equilibrada. Sin embargo, muchos notarán que hay personas que por más que sufran o batallen, siguen sin darle la debida importancia a la regla o entender que el otro sufre. Aquí es cuando entra en juego, la personalidad antisocial: sociopatía o psicopatía.

Para explayarnos, demos un ejemplo importante, a base de cuestiones harto conocidas. Y tomemos de referencia a tres villanos de anime: Nakago (Fushigi Yuugi), Johan (Monster) y Light (Death Note).

Nakago es el villano nominal del manga/serie Fushigi Yuugi. Como una de las estrellas de Seyriu, su vida inicia de forma trágica cuando al tener 12 años, presencia la violación de su madre por varios soldados. Esto provoca que su poder despierte y mate, no solo a los susodichos, sino a su progenitora.
Nakago se revela como un ser encantador, atractivo y que entiende las necesidades de Yui, la amiga de Miaka y que luego también se vuelve su enemiga, por los celos que le tiene. Sin embargo, Nakago solamente utiliza a Yui para sus propios planes, así al resto de las estrellas de Seyriu, que no duda en enviar como marionetas al campo de batalla, solo para ser muertos, incluída a la propia Soi, una esbirra que esta enamorada de él. Sin embargo, Nakago no le importa ella en absoluto y solo quiere apropiarse del poder de Suzaku.
Ya en la batalla final, se revela el pasado de Nakago y aunque se insta a cambiar, él se aferra fervientemente a lo cree y muere a manos de Tamahome.


Johan es el villano de Monster, manga guionizado por Naoki Urasawa y trasladado al anime casi de manera integra. El muchacho, un rubio apuesto, de aspecto gentil, pero mirada fría y vacía, es el resultado de un experimento genético que hubo con disidentes Nazis que escaparon de las manos del Ejército Rojo y los Aliados en la Segunda Guerra Mundial. El objetivo era crear una serie de supersoldados, pero el proyecto se fue al garete, cuando uno de sus experimentos, Johan, asesina a la mayoría de los involucrados en dicha cosa. Johan, traumatizado por lo vivió para volverse un elegido, comienza a perseguir a los supervivientes y así crearse un "nombre", el cual le fue negado al momento de nacer (Johan fue el nombre que le dio su familia adoptiva, la cual mató). Las habilidades de Johan son la seducción y la capacidad de "entender" las emociones y pecados del otro, lo cual conlleva a poder utilizarlos a voluntad y sin necesidad de amenazarlos o extorsionarlos.
Finalmente, Johan sufre un segundo disparo en la cabeza a manos de un borracho que vió al "demonio" en él y que iba a matar a su hijo. Tenma, el protagonista, lo opera y lo salva aparentemente, pero luego parece escapar del hospital donde se encontraba en coma luego del procedimiento quirúrgico.

Light es un joven brillante, que ha logrado ser el mejor del país a base de poco esfuerzo. Eso lo ha hecho aburrido y apático con la vida. En el momento de encontrarse una libreta misteriosa, la Death Note, su vida cambia brutalmente. Es testigo de una muerte, pero en lugar de hundirse en el remordimiento, se da cuenta de la utilidad de dicho cuaderno y es cuando comienza a pensar en como matar criminales y gente maligna para purificar al mundo y hacerlo más justo. En el trayecto, se topa con la policía e investigadores que tratan de encontrar al asesino y es cuando Light comienza a justificarse, ajusticiando a quienes desean detenerlo. A base de trucos y engaños, el muchacho sigue con sus asesinatos, provocando que la gente se ponga de su lado y a la vez en contra, mientras comienza a reclutar más personas para que sean sus ojos y manos, los cuales simpatizan con su ideal de purificar al mundo y él, convertirse en el salvador del mundo.


Viendo estos tres perfiles, vemos que tienen en común los psicopatas, y que vamos a enumerar a continuación.

-Son narcisistas. Creen que todo debe girar a su alrededor, a su manera y que su visión del mundo es perfecta. Por lo tanto, harán todo lo posible para que sus planes se cumplan o trataran de evitar ser capturados o sometidos. Como vimos con Light en el final de Death Note, el pobre casi se vuelve loco, cuando Near logra descubrirlo y por todos motivos, trataba de parecer inocente. Es una marca común en todo psicópata, que tratara de aferrarse a su verdad, aun cuando se vea descubierto. Sencillamente porque el error no está en su codificación. Ojo, los sociopatas tienen lo mismo, pero en menor medida y aparte, muchas veces son recuperables. Hay sociopatas que no tienen idea de la moral o ética, porque la desconocen. Cuando entran en compaginación con el mundo real, muchas veces corrigen y llegan a enderezarse. Sin embargo, el narcisismo en los psicópatas esta magnificado a niveles extremos.

-Son metódicos. Un error común es creer que el asesino serial es impulsivo y poco tolerante. Error, esto es más una marca de los sociopatas (que son gente que asesina por pasión, por ejemplo y llevados por las emociones). En cambio, el psicópata es calmado, tranquilo. Aquí es donde vemos una disfunción emocional. Todos, bajo situaciones de estrés o de pasión, sea nuestra mente o cuerpo, reacciona a este y provoca un sinfin de cambios. En cambio, el psicópata no los tiene. Rara vez su pulso se altera, así su respiración. Por ello llegan a engañar al detector de mentiras en ocasiones. Aparte, sus planes se deben cumplir perfectamente y sin fallas, aunque se lleven a alguien entre las patas. Si lo vemos, Johan hacía esto: donde el freno moral impedía algo, él lo hacía (y que también podemos traspolar con el Joker de The Dark Knight).

-Son encantadores. Otro error que se tiene es que el sociopata o el psicópata no entienden las emociones. Sí, las entienden y a tal grado que las utilizan a su favor. El otro punto es que ellos tengan esa resonancia "afectiva", es decir, que sepan que significan las emociones para los demás y para uno mismo. Puedo ver a alguien sufrir, pero tiene dos puntos: que yo también puedo sufrir y que la otra persona le duele. Esto falla en los psicópatas y por ello, no son capaces de comprender lo ajeno. Por lo tanto, su encanto, su charming, es solo superficial. En el fondo son fríos, son de piedra y hasta llegan a manifestarlo con una mirada fría, casi helada. Pero su modo de entender las emociones como un objeto, es tan magistral, que son capaces de dar a entender que comprenden, cuando no es así. Esto lo vemos en el caso de Light o Johan, que sabían lavar el cerebro ajeno, sin recurrir a la amenaza.

-Falta de remordimiento y culpa. Nakago cuando es descubierto por Yui, solo atino a sonreír y encogerse de hombros. Es el patrón clásico en un psicopata, que pese a ver sus trucos o engaños descubiertos, no se siente culpable, no se siente mal. Lo asume solo porque los demás lo dicen, pero no por él mismo. Aquí también hay mucha diferencia con los sociopatas. Como se dijo, muchos no están educados en las reglas de manera apropiada. Al entenderlas o comprenderlas, la sociopatía disminuye. En el psicópata, esto es nulo. Simplemente no sienten culpa, no hay vergüenza, no hay sensación de malestar con haber hecho mal. ¿Cómo pueden sentirse mal si no hicieron nada malo a sus ojos? Este concepto es el más difícil y complicado de tratar en una persona que se trata su psicopatía. Sencillamente es algo que se aprende innatamente, no se puede enseñar.

-Juicio deficiente para comprender la experiencia. Otro punto que muestra un sociopata o un psicópata de diferente manera. Nosotros al hacer daño, aprendemos a no hacerlo nuevamente. Sin embargo, los psicópatas no lo entienden así y pese a saber que hacen daño, siguen haciéndolo. Es otro fallo que se tienen en las terapias psicológicas, que se enfocan en aprender de la experiencia. Salvo por problemas meramente neurobiológicos como el TDAH, el psicópata no llega a comprenderlo ni aprender de sus actos. Sencillamente por lo anteriormente visto: hay narcisismo y no hay culpa. Por lo tanto, el hábito de la experiencia cae en un pozo vacío. Esto se ve con los asesinos seriales, que luego de un rato, se vuelven predecibles y encontrar ese patrón, es harto sencillo para descubrirlos, como en el caso de Light, donde Near logra llegar a él, gracias a su necesidad de seguir las mismas pautas, una y otra vez. Sí, trataba de encubrirlas, pero siempre era el mismo objetivo: la limpieza del mundo.


-Pobreza en las relaciones afectivas. Sencillamente, no hay amor. Este sentimiento nace de la empatía, de esa doble llave que provoca el entender las emociones del otro y que ya hemos explicado varias veces. Si alguien me ama, es desinteresado y por consiguiente, me "nace" hacer lo mismo por esa persona. En el caso de los psicópatas, no hay eso y por consiguiente, tienen casi o ningún amigo. Son solitarios y aunque muchas veces se rodean de personas, en realidad solo son objetos o esbirros a su mando, que tratan de cumplir sus deseos. Cuando ya no les funcionan, los hacen a un lado con facilidad pasmosa. En el caso de los sociopatas, también esto es sumamente marcado (como el narcisismo), aunque los niveles que alcanzan los psicópatas es altísima. Solo falta ver a Nakago, que es el personaje más solitario de la serie, ni se diga Johan o Light (donde sus compinches, solo eran eso).

-Necesidad de estímulos y tendencia a aburrirse. Los psicópatas son gente que se aburre o se fastidia fácilmente. Esto debido a la falta de empatía. Para quienes constantemente están en sintonía con las emociones externas, esto llega a consumir mucha energía o tratar de lidiar con ella. Pero quienes no están en eso, el mundo resulta bastante fastidioso, tedioso. De allí que tiendan a las emociones fuertes o situaciones de alto riesgo, que muchas veces involucra actividades delicuenciales, que van desde robar hasta violar. Solo en esos momentos, el psicópata llega a tener una emoción, como un disparo de adrenalina que los hace sentir vivos. De allí que muchos psicópatas sean como escorpiones, que pueden vivir mucho tiempo sin atacar o lastimar a alguien (como los asesinos seriales), comenten un par de asesinatos y vuelven a hibernar. En el caso de Light, es notorio su aburrimiento hasta el momento que encuentra la Death Note o igual de Johan, que solamente al tener su objetivo, se da el lujo de sonreír o emocionarse.

-Psicopatía desde la infancia. Algo que sigue controvertido, pero pasa el tiempo y se va aclarando. Muchos tienen la idea de que el psicópata se hace y en realidad no es así. Muchos pueden venir de hogares funcionales y padres cariñosos, pero nacen malvados. Así son y no van a cambiar (como el caso de Light, teniendo padres ejemplares. En realidad es poco común personas como Johan o Nakago, que sufrieron fuerte maltrato. Estos serían más sociopatas). De allí que desde pequeños lastimen animales o niños, y no sientan culpa por ello. Por ello, muchos niños actuales que han matado o lastimado, hay que investigar si realmente estaban conscientes o fue un error. Eso también hace la diferencia entre un sociopata y un psicópata en potencia.

Como ven, las diferencias entre un sociopata y un psicópata no se pueden hacer tan fácilmente. Y si comparamos esto con los clásicos villanos de opereta, como el Destructor en las Tortugas Ninja, se quedan realmente muy cortos. Un verdadero villano, es una persona maligna, llena de maldad y no referente a que mate una persona o miles, sino que no sienta culpa o remordimiento. Es mucho más poderoso cuando vemos a alguien ajusticiar a otra persona y ver que sigue adelante, sin sentir nada por la otra persona. Esa es la verdadera maldad y en el caso de los tres personajes que he citado, esas situaciones son harto comúnes.


El problema es que actualmente vemos mucho esto a diario y nos hemos acostumbrado a ello. El psicópata apenas representa un 1 a 6% de la población. Lo que hay es mucho sociópata, que puede ser regenerado o hay posibilidades de aminorar su conducta. El problema es cuando se hace algo crónico y forma parte de la vida de la persona de manera permanente. Sin embargo, el hecho de ver villanos de este tipo y que muchos traten de imitarlos, no deja de ser triste.

-----------------------------------------------------------------

Saludos a mi mujer, así a quienes gustan de este tipo de temas. 

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Mark David Chapman: el asesino de John Lennon



Hace unos días se conmemoro el 34 aniversario del fallecimiento de John Lennon a manos de Mark David Chapman. Hablar de este asesino es hacer referencia a una tendencia que tiene el ser humano en su psique y es la necesidad de transcender, aun a todos niveles. No importa que uno este psicótico o sea un neurótico común y corriente, las personas tendemos a buscar la inmortalidad, de alguna u otra manera. Sí, se podrá decir que Chapman estaba trastornado y buscaba eliminar esa figura que había criticado a Dios, pero en lugar de omitir eso, busco una manera de hacerlo a un lado y precisamente tomar su lugar en la historia como el sujeto que hizo justicia divina.

Por lo tanto, el objetivo de la siguiente entrada, es hacer un análisis crítico de la psique de Chapman más que de hablar del magnicidio de Lennon. No tiene caso, porque hay blogs, videos y artículos que hablan mejor del asunto. También es un punto de crítica para ver porque es tan importante la salud mental y como este asunto pudo haberse evitado. 


Mark David Chapman (Fort Worth, 10 de mayo de 1955) es un recluso estadounidense, sentenciado por el asesinato del músico y exmiembro de The Beatles, John Lennon, el 8 de diciembre de 1980. Cometió el delito mientras Lennon y su esposa Yoko Ono estaban fuera del edificio de apartamentos Dakota, en Nueva York. Chapman disparó cinco veces a Lennon, alcanzándole cuatro de ellas en la espalda. Permaneció en el lugar hasta que fue arrestado por la policía, y se declaró culpable del delito. Fue sentenciado a cadena perpetua, y en la actualidad está encarcelado en el Attica Correctional Facility en Attica, Nueva York, después de haberle sido denegada la libertad condicional en ocho ocasiones.


Mark David Chapman nació en Fort Worth, Texas, un 10 de mayo de 1955. Su padre era sargento del ejército y su madre, enfermera. Sin embargo, desde pequeño fue parte del abuso físico que su padre dispensaba a su madre y posteriormente a su hermana menor, nacida 7 años después. Chapman llego a contar que su madre corría desnuda por la casa, tratando de escapar de su padre enfurecido, lo cual refiere como su primer trauma psicológico.

Sabemos que un común denominador entre muchos maltratadores adultos, psicópatas y adultos disfuncionales es haber sufrido abuso desde pequeño. Y no hablamos solamente del físico, sino especialmente el psicológico, el cual puede ser bastante dañino. Esto calo tan duro en el pequeño Mark que se escondía bajo ciertas fantasias infantiles, donde soñaba ser el dios de unas criaturas pequeñas imaginarias y que podía controlar a placer. Por esta conducta y su obsesión con ciertos temas, sus compañeros de escuela le decían “freak”. Claro, tampoco ayudaba su complexión, que era regordeta y que le llego a atraer burlas de sus pares. Por supuesto, uno de sus gustos era la música de los Beatles, un grupo inglés que la estaba rompiendo en aquel entonces en Europa y que estaban por hacer una gira en EUA.

Sin embargo, en 1966, Lennon, líder nominal de la banda, hizo una serie de declaraciones bastante desafortunadas (El famoso “somos más grandes que Jesús”). Esto termino enfureciendo a muchos grupos religiosos, tanto cristianos como católicos, al grado que cuando los Beatles estuvieron de gira en EUA, el famoso Klux Klan amenazo con boicotear uno de sus conciertos. Lennon, impresionado, tuvo que retractarse de sus declaraciones y pedir una disculpa pública. Sin embargo, el daño estaba hecho y mucha gente quedo resentida, entre ellos, Chapman, que había sido educado por una familia sureña y sus raíces religiosas eran bastante patentes.

Esto no impidió que en la adolescencia, llegase a consumir una gran cantidad de sustancias, como LSD, cocaína, marihuana, etc. Etc., como era costumbre (y ahora también) en los jóvenes de aquella época. Debido al trabajo de su padre, que era una mudanza constante, termino estudiando la preparatoria en una escuela de Georgia. Debido a esto y los anteriores traumas, inclusive estuvo viviendo dos semanas fuera de casa, en la total indigencia. Aquí ya se mostraba cierta ira del joven Mark, ya que se ha dicho que quien consume sustancias, alberga un gran resentimiento hacia los demás (síntoma cardinal, la ira).

En 1971, ya con 16 años, Chapman parece se hizo cristiano renacido (una juerga entre los protestantes, donde es una forma de describir un reencuentro importante con Dios) y se hizo consejero en un campamento de verano para la YMCA, una suerte de asociación cristiana para jóvenes, donde llego a ser visto como un trabajador excepcional, siendo popular con los demás chicos e inclusive teniendo su primera novia. Después de terminar la preparatoria, estuvo deambulando con amigos cristianos, tocando en bares canciones de tal tipo y haciendo imitaciones.

Su alcance en la chamba como consejero llego a ser tal, que gracias a las recomendaciones de sus superiores, llego a ser parte importante del grupo y ser visto como un modelo para muchos niños. Aparte, llego a ser voluntario para rehabilitar ex combatientes de Vietnam.  A tal punto llego su popularidad que en un viaje de la YMCA a Washington, logro conocer y estrechar la mano del entonces presidente, Gerald Ford.


Sin embargo, pese a este panorama feliz, Chapman no estaba contento consigo mismo. Más después de leer un libro que le recomendó uno de sus amigos a sus 17 años, El Guardián entre el centeno, de J.D. Salinger. Este libro desde su publicación en los años cincuenta, ha generado una ola de críticas y prohibiciones de lo más severas, aunque hoy en día se tiene como libro de cabecera en muchas universidades de EUA en lengua inglesa.

Salinger, a través del personaje principal del libro, Holden Caulfield, hace una crítica dura sobre el estilo de vida que predominaba (y predomina) en la sociedad estadounidense y sin pelos en la lengua. El personaje es una mezcla de anarquista furioso que va contra todos y que desconfía de los demás, pero siendo crítico con algo que esta dentro de sí mismo. Curiosamente, Salinger supo retratar perfectamente la mentalidad del adolescente promedio (yo mismo llegue a albergar tales sentimientos), donde la inseguridad y la desconfianza se mezclan con un narcisismo y egoísmo patentes. Claro, esto viene como una etapa y llega a remitir, si tuviste cariño y/o apego hacia tu familia.

Pero si no lo tienes, allí viene la bronca, ya que la adolescencia, como buena edad de la punzada, genera una ira que se va haciendo más patente conforme creces. Y sí ya habíamos hablado de la ira del joven Chapman, el llego a sentirse tan identificado con el protagonista que es lógico que se sintiera una especie de guardián (y lo cual demostraba en parte con su labor en YMCA).

Los problemas comenzaron cuando Chapman trato de estudiar la universidad en Georgia, en compañía de su novia Jessica. La falta de constancia y una aventura le provocaron tal sentimiento de culpa que opto por abandonarla y su novia también termino por dejarlo, aun luego de que le propuso matrimonio. Chapman tuvo una fuerte depresión y los pensamientos suicidas empezaron a hacerse recurrentes. En este estado, trato de volver a YMCA, pero la organización lo echo luego de una discusión con uno de los jefazos.

A los 21 años, trabajo un tiempo como guardia de seguridad en Atlanta y allí aprendió a portar y usar un arma. Sin embargo, la depresión en Chapman había ido en aumento y se le agregó un consumo importante de alcohol. En 1977, a los 22 años, trato de suicidarse conectando una manguera del tubo de escape a un vehículo cerrado, con monóxido de carbono. Sin embargo, la manguera de derritió y un vecino logro rescatarlo. Fue llevado a un hospital local donde admitió estar deprimido de manera grave y por lo tanto, fue internado. Su conducta fue tan impecable que cuando solicito chamba como enfermero en el susodicho, fue admitido. Allí logro destacar como un asistente empático y amable con los pacientes. Sin embargo, el reciente divorcio de sus padres, le obligó a dejar el trabajo e irse a vivir a Hawaii con su madre.

Ya en Honolulu, comenzó a trabajar a tiempo parcial un tiempo, lo que le permitió ahorrar y darse unos cuantos viajes por el mundo, al estilo de la Vuelta al mundo en 80 días. Se enamoro de su agente de viajes, una chica mitad japo, mitad gringa, llamada Gloria Abe y se casaron en 1979. Sin embargo, la relación fue de altibajos, por la conducta de Chapman, que había vuelto al alcohol y pensaba en suicidarse nuevamente. Volvió al Memorial Hospital y fue reingresado. Trato de conseguir trabajo, pero discusiones con las enfermeras, terminaron por despedirlo.

Por aquel entonces, entre el estrés, la depresión y el alcohol, Chapman comenzó a perder chaveta: decía que tenía alucinaciones y que escuchaba voces. También se obsesiono con su gastado libro del Guardián entre el Centeno, llegando a creer que realmente era el protagonista. Para octubre de 1980, había perdido su trabajo como guardia de seguridad en Honolulu y se la pasaba ebrio, escuchando su discografía de los Beatles. Finalmente, hay discusiones entre la pareja y Chapman piensa que todo está mal, que debe eliminar la raíz de todo eso y es cuando aparentemente ve la luz: debe asesinar a John Lennon. Aquí es donde muchos e inclusive el mismo Chapman, trato de alegar que su demencia era por cuestiones más orgánicas que motivacionales. Claro, no cualquiera toma alcohol y sale a dispararle a la gente, pero bueno.

Chapman, con el plan en mente, le pide dinero prestado a su suegro y con ello, se va a Nueva York, donde compra un revolver .38 mm. En el camino adquiere un ejemplar nuevo del Guardián entre el Centeno y se va al edificio Dakota, donde entonces el ex Beatle vivía con su pareja, Yoko Ono. Aunque logra sonsacar a los guardias con información, debido a la falta de munición, tiene que retirarse y se va a Atlanta, donde una amiga alguacil, le proporciona 5 balas de tipo expansiva y le enseña como tirar. Ya con todo, es cuando se le ocurre meterse al cine y ver la película “Ordinary People” de Robert Redford. A un servidor le toco ver este filme hace unos añitos y debo decir que es bastante crudo como realista (y con una excelsa actuación de Donald Sutherland). Debido al componente dramático y de redención del filme, esto termino afectando a Chapman, el cual llamo a su esposa pidiendo perdón y diciendo que su amor le había redimido, por lo cual regresa a Honolulu con ella.

Pero la idea no se va y un mes después, regresa a Nueva York a completar su tarea. Y es que durante todo este tiempo, Mark no ha dejado de leer el dichoso libro de Salinger. Llega finalmente a Nueva York el 6 de diciembre de 1980.

Luego de registrarse en el YMCA local, va al edificio Dakota y nuevamente logra sonsacar a los guardias del mismo sobre los horarios de Lennon. Allí conoce a dos chicas fans de los Beatles y se hacen amigos. Durante el trance, ellas logran hablar con el ex beatle mientras Chapman se distrajo haciendo otras cosas, por lo cual pierde su oportunidad. Regresa al YMCA, pero una conversación perturbadora estuvo a punto de soltarle el fusible, así que se fue un hotel famoso en Nueva York a hospedarse. Allí dejo sus cosas a propósito para que pudieran identificarlo mientras al día siguiente, el 7, iba a comprar una revista playboy donde hablaban de Lennon y un nuevo ejemplar de sí, el Guardián entre el Centeno, donde llego a escribir su declaratoria de culpa. Regresa al Hotel Sheraton y luego de tener sexo con una prostituta, se dedica a leer su biblia, donde de manera terrorífica puso el apellido de Lennon a lado del evangelio de San Juan.

El día 8, Chapman llega al edifico Dakota. Por suerte, conoce a un fan y un fotógrafo de Lennon con los cuales hace buenas migas y le dan la entrada para que conozca al cantante, a las 5 de la tarde, llegando a firmarle su último álbum, “Double Fantasy”. Previo a esto, Lennon se dejo fotografiar desnudo en posición fetal con su esposa Yoko, la cual sería la legendaria portada de la revista Rolling Stones.

Chapman fue el último en quedarse frente al edificio Dakota mientras la noche caía en Manhattan. Finalmente, el coche deLennon y Ono llego a las 10:30 de la noche. Ambos bajaron luego de cenar. Yoko fue la primera en adelantarse y vio a Chapman de reojo, pero este no le devolvió el saludo. Lennon pasó por su lado pero no lo saludo, ya que pareció reconocerlo. Fue cuando Chapman saco el revólver y luego de gritarle al Ex Beatle para que se volteara, le descerrajo 5 tiros que al menos 3 impactaron en la humanidad de Lennon.

Mientras este se desangraba, el guardia de seguridad del edificio logro quitarle la pistola y luego corrió con Yoko a asistir al cantante. Sin embargo, Chapman no hizo algún intento de huir, solo se sentó en la acera, saco su ejemplar del Guardián en el Centeno (el cual adquirió nuevamente, esa mañana) y comenzó a leerlo. Finalmente, fue sometido, sin problemas, por la policía.

Lennon no sobreviviría más que unas cuantas horas después, siendo declarado muerto a la una de la madrugada del 9 de diciembre. Sin embargo, se toma en cuenta la fecha anterior, porque los impactos fueron de muerte: una bala le destrozo el corazón, otra un pulmón y una más el brazo.
Mientras el mundo lloraba la muerte del ex Beatle, Chapman fue recluido en una prisión de alta seguridad en Nueva York. Ante un jurado alego ser inocente por demencia, pero luego se declaro culpable, ya quela voz que le había dicho que aceptara la culpabilidad. Este montón de disparates le hizo ver al jurado que Chapman no estaba en sus cabales y lo condeno a 20 años, con prorrogas continuas para dejarlo de manera perpetua. Precisamente, su última petición de libertad se dio hace unos meses, pero debido a que aun presentaba cierto delirio contra la humanidad, lo volvieron a encerrar.

Las leyendas sobre su estadía en prisión son muchas. Algunos dicen que continua con su fanatismo hacia los Beatles, teniendo fotos de ellos, inclusive de Lennon muerto y que próximamente irá por el resto de los quedan vivos, así que su celda esta llena de fotos del evento o de los Beatles. Sin embargo, se consideran leyenda urbana.

En el 2010 sin embargo, circuló una fuente de que Chapman admitía haber matado a Lennon y que se arrepentía de eso. Pero muchos especularon que fue una pantalla para su entonces solicitud de libertad condicional. Aunque dudo mucho llegue a pasar y si sucede, se dice que hay muchos fans que apenas lo vean en persona, lo harán papilla.

Para concluir, ¿Chapman estaba loco o lo hizo intencionalmente? La polémica sobre esta situación continua hoy en día y no solo para su caso, sino para otros similares ¿Qué tanta locura pudo almacenar tras tantos años de maltrato? ¿Esto fue el detonante? O sencillamente si estaba conciente de todo y por eso le disparo a Lennon. Podría ser una cosa, o las dos sencillamente. El caso es que la presencia de un sentimiento de culpa hasta la fecha, no hay y eso es aliciente para pensar en un psicópata en potencia.

-------------------------------------------------

Saludos a mi mujer, así a quienes gustan de este tipo de tópicos. 

domingo, 16 de marzo de 2014

¿Y al final que es mejor? ¿Una novia otaku o una novia "normal"?

Ayer estaba viendo el especial que Álvaro Cueva puso sobre los mejores Anime de la actualidad. Mientras revisionaba las series que la gente había votado para estar en los peldaños, podía escuchar al otro lado de la casa a mi esposa decir "¡Y ojala hallan votado por Silver Spoon!".

No pude evitar sonreír ante el comentario. No es que mi mujer sea una fan aguerrida del anime. Yo soy el freak, el otaku de la casa y por mucho. Falta ver las miraditas que ella me pone cuando estamos disfrutando algún capítulo de "The Big Bang Theory" y los muchachos hacen alguna lócura de freak al por mayor. Y es que porque ella se pone en lugar de las parejas respectivas de los protagonistas masculinos (Penny, Bernadette, Amy), donde tiene que aguantar mis comentarios de lo más "nerdosos" (Cuanto mide el Halcón Milenario, que capítulo de Star Trek Spock y Kirk se enfrentan en una pelea a muerte o quien es el creador de la mítica serie Firefly) o alguna de mis actividades propias de un otaku (como ir a una convención, comprar la edición ultra Deluxe de alguna película que me encanto, conseguir anime, etc. etc.).

Pero allí esta ella. Aguantándome, soportando los momentos donde la arrastro a ver películas que no le interesan en lo más mínimo o solo siendo condescendiente cuando me da la "loquera". Y es cuando pienso ¿No habré pasado lo mismo con una mujer enteramente otaku? ¿Realmente habré tenido la misma compenetración?

Y fue cuando llegue a ciertas conclusiones, que no podía dejar de plasmar en el blog.

-La primera es que como todo buen freak, desde que era un puberto lleno de hormonas y ya con interés mínimo en las mujeres, tenía por meta conseguir una novia. Y no cualquiera, sino alguien que gustara del anime. Es cierto que ahora las fans del anime superan con mucho a los del sexo masculino, pero para los años noventas, cuando pase mi adolescencia, las mujeres interesadas en el anime eran...apenas un 1%. Todo era un pasatiempo de hombres y para hombres. Si encontraba alguna dama interesada en esto, era...el cielo mismo.
Por eso, las chicas que tienen más o menos mi edad y vivieron esas épocas, dirán con cierta pena ajena y con enojo que los hombres otakus somos demasiado pervertidos o acosadores. Falta ver ese capítulo de Densha Otoko, cuando el pobre prota lleva a Hermes a una tienda otaku y como los compradores ven a la chica como si fuese el último trago de agua fresca en el desierto.
No puedo negar que yo seguro ponía la misma cara. Y es que no podía dejar de ver con cierta admiración a una chica que se metiera a este mundillo. Es lógico que quieras compartir los gustos y sentirte aceptado por alguien que pueda entenderte. Digo ¿Que adolescente no le gusta sentirse aceptado?

-Pero los años pasaron y noté que pese a que la proporción de chicas iba en aumento, aun así no conseguía novia. No niego que soy más feo que un mapache aplastado en la carretera, pero pensé que el tener interés común con alguien, te haría acercarte.
De antemano, eso es un error y una manera muy distorsionada de pensar. Quien es fan de algo, de antemano viene con cierto daño de fabrica. No te haces obseso de algo, sin mostrar una falla, no solo a nivel social, sino también a nivel cognitivo. Los grandes genios son enormes en sus áreas, pero por compensan otras que están del garete. Falta ver la empatía del Doc Brown en Volver al Futuro, donde pesé a ser un genio, la forma de socializar con Clara, era propia de un adolescente.
Allí fue donde entendí que si quieres tener novia, no solo tenía que ser una novia otaku, sino también que yo debía ser una mejor persona. No puedes esperar que tus vicios te salven el trasero, sino que vayas superando tus propios complejos y traumas.

-Sin embargo, mientras vas "obteniendo" este valioso pensamiento, esta la envidia y los celos. Aunque había ya chicas otakus plenamente establecidas y con ánimos de tener novio, resulta que son más normales que nosotros (Ahora no lo creo, jeje). Quieren un novio guapetón, sí, que le guste el anime, pero sea más centrado y aparte carismático. Claro, como los que ven en el anime.
Por suerte, yo jamás pase eso que muchos compañeros de mi generación o de las que vienen, donde a fuerzas buscan un "clon" en carne y hueso de algún personaje favorito del anime (tenía una conocida que a fuerzas quería un Tamahome real, así con el mismo carácter, misma forma de ser. Claro, hasta lo pedía con el mismo color de cabello, si hubiera podido).
Como dije, como soy feo con ganas, quedaba descartado. Por eso me dedique a ser poeta un rato, con malísimos resultados...bueno, salvo por la prosa. Eso me ha permitido escribir fanfics a la fecha e ir "puliendo" mi pobre gramática (que cierta comadre me critica a cada rato).
Pero algo que si buscaba, era nuevamente la comprensión, el cariño, casi como si fuese una diosa (seeeh, mi complejo de Keichi Morisato).


-Oh Sorpresa. Conseguí novia. Sep, tal como quería: una novia otaku, freak como yo y para remate, no solo una, ¡Sino dos! (el resto un poco más normalitas, jeje). Sin embargo, cuando logré mi sueño guajiro, caí en cuenta que fue lo peor que pude desear.
Y es que ya había comentado que los freaks somos gente enferma. Pues imagínense ahora eso en una dama. No digo que las chicas otakus son anormales, pero si hay varias que tienen un tornillo zafado (y hombres igual, aclaro). Nuevamente, ves que el vicio solamente suple alguna habilidad social o cognitiva bastante fregada y debajo de ese gustillo, ves a la persona tal y como es: alguien egoísta, alguien capaz de hacerte daño sin medir las consecuencias.
Aquí también salen a relucir tus propias broncas emocionales: aunque había dicho que no buscaba a una chica clon, si tenía muy idealizada a la novia otaku, donde estaríamos casi caminando de la mano, lanzando perdices al aire y sonriendo como todos. Léase, un felices para siempre.
Pero en mis aras de buscar alguien otaku, no me fije que tipo de persona buscaba realmente. ¿Falla cognitiva mía? Que vaaaa, otra de mis típicas burradas. 
No es que halla menospreciado mis relaciones, pero si me di cuenta que tener una novia muy otaku no era tampoco para mí. Cierto que lo soy, sin embargo, también caí en cuenta que iba madurando, que no podía seguir hablando como algunos personajes o que podía estar citando frases como si fuese un nipon nativo (y hay hombres o mujeres que insisten en hablar con "nya" o "san" al final. Eso ya era demasiado para mí). Algo que fue comprobando esto fue cuando leía Love Hina, donde se supone Narusegawa era el personaje icono favorito, pero termino siendo Motoko. Alguien que se iba esforzando. Al fin supe que el esfuerzo era algo más valioso que muchas cosas. 
Y esto lo comprobé con el siguiente punto.

-Cuando ví "Densha Otoko" hace unos buenos años, me gusto y mucho. Sin embargo, me pareció un poco "extraña". Y es que rompía con el paradigma de que un otaku debe estar con una otaku. Pero aca, Densha o Yamada-san termina quedándose con una chica guapa, atractiva, pero que no tiene ni un pelo de freak. Cierto tiene sus broncas, tiene sus problemas, pero nada que ver. Aun así, hacían una pareja adorable. Fue cuando me replante muchas cosas y entre ellas fue "¿En serio necesito una novia otaku?". Aun pensaba que sí, pero también necesitaba alguien un tanto más normal.
Más que normal, más estable.
Y es que comprobé que no había mucha diferencia entre una novia normal (las cuales tuve en esos intervalos), con una novia otaku. Sino el problema venía siendo yo. Que mis traumas y problemas no se iban a solucionar porque tuviera alguien que me entendiera o me aceptara. Sino yo necesitaba aceptarme o entenderme.

-Y fue justo en esa etapa, cuando mi esposa apareció. Es curioso como para esos momentos, cito esa frase que sale en Card Captor Sakura que dice "No existen las coincidencias, sino lo inevitable". Algo que platique con mi mujer recién casados, es que si nos hubiéramos conocido unos años antes o después, no habríamos terminado como ahora. Las cosas habrían sido diferentes.
No lo niego. Mi esposa no es una otaku. Cierto le gustan algunas cosas y ahora es una fan de Silver Spoon, pero pone sus miradas de "ay no" cuando la llevo a ver pelis de Marvel o series con algo contenido freak.
Pero repito, allí esta y me sigue apoyando, aunque no levante mucho los brazos. Es una chica bastante normal, no se parece nada a la imagen que yo tenía de una novia en ese momento. Y aunque a veces la termino comparándola con un personaje de anime para halagarla, ella solo me mira y me dice "bajate de tu nube", pero sonriendo.
No se si eso sea madurar, ya que me sigo considerando de una edad mental de cinco años, sin embargo se lo que me aporto ella fue ser distinto. Acoplarte, adaptarte.

-Por eso concluyo en que tener una novia otaku o una novia normal no es mejor ni una ni la otra. Es más bien saber que es lo que te hace falta y que puedes hacer tú para obtenerlo. No te lo va a dar una chica o alguien más (para gustos, los colores), sino solamente tú mismo. Recuerdo que una amiga me lo decía hace unos años, pero no lo entendía, hasta ahora. No puedes estar bien, sino te quieres a tí mismo. Solamente con amor, puedes dar amor.

--------------------------------------

Como saben, esta columna va dedicada a mi mujer y a quienes buscan una buena relación.