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miércoles, 21 de diciembre de 2016

Acción y comedia a montón: Tropic Thunder y Rambo II

El cine bélico de los Ochentas, de origen gringo, tuvo una gran influencia en un servidor cuando era niño, muy en especial las de la saga "Rambo". No faltaba un fin de semana que no viese alguna escena de la segunda o tercera película, al grado que en su momento llegue a confundirlas e imaginaba a Rambo combatiendo en Afganistán contra un montón de soldados vietnamitas. En fin, que fue hasta hace pocos años que logré verlas de corrido y ya con una corrección en mi percepción.
 
Lamentablemente y pese al relativo éxito de la cuarta película de Rambo, se nota que el cine de aquellos años se fue apagando en la década pasada hasta que llegaron "The Expendables", que le dieron una bocanada de aire fresco a este género y volvimos a disfrutar películas con amplia cantidad de muertes, balazos y mucha acción con alto nivel de testosterona.
 
Por este motivo, aproveche una vez más para chutarme Rambo 2 ("Primera Sangre, parte 2") y otra que no tiene nada que ver, pero a la vez sí. Hablamos de esa extraña pero sorprendente película del 2008 llamada "Tropic Thunder" y que fue tan potente que inclusive Robert Downey Jr. estuvo nominado a un premio de la Academia por su interpretación.
 
Así que sin más, vamos a hablar un poco del cine tipo "Rambo", en todos sentidos.
 
 
 
-Tropic Thunder (Una Guerra de Película).
 
Argumento: Tugg Speedman es un actor de películas de acción que ha venido de más a menos en los últimos años. Queriendo alejarse del encasillamiento, decidió rodar una película sobre un chico discapacitado que resultó ser un fiasco. El que considera su rival, un actor del método, Kirk Lazarus, lleva incontables premios de la Academia y ahora juntos van a protagonizar una película sobre la Guerra de Vietnam junto con un actor cómico drogadicto (Jack Black), un rapero (Brandon T. Jackson) y un novato (Jay Burachel). Sin embargo, las fricciones entre los protagonistas provocan que el director (Steven Coogan) los lleve a un lugar lejos del set, esto con el fin de potenciar las actuaciones de sus protagonistas....aunque con resultados poco satisfactorios.
 
 
Comentario: Esta de plano es la película que más he tardado en ver. Sí, más de 8 años. Y es que desde que vi el poster como el tráiler, me propuse verla con mi esposa (cuando éramos novios) pero debido a que estaba clasificada como "R" y las escenas de violencia como de otro tipo estaban bastante marcadas, la tuve que dejar para el formato doméstico. Posteriormente, cuando estaba en la residencia, había un videoclub cerca de donde vivía y allí tenían el poster de este filme. Varias veces pensé en ir a alquilarla (el dueño no pedía credencial, ya como un signo del declive de este tipo de negocios en aquel entonces) pero siempre me ganaban la flojera o la tacañez.
 
Paso el tiempo y fue hasta el año pasado cuando al fin me la descargue en el famoso formato libre de impuestos, pero oh sorpresa, tuvo que pasar otro año para que hace unos meses, ya al fin venciendo mi desidia, decidí ponerla mientras limpiaba la casa. Y vaya sorpresa que me lleve (en el buen sentido de la palabra).
 
Este tipo de películas tienen el sello de Stiller por todos lados. Aunque en su momento Adam Sandler y Ben Stiller me parecieron pan con lo mismo (actores judíos con tinte cómico, tirando hacia lo grotesco), con el paso del tiempo se fueron yendo en diferentes direcciones (aunque este último año parece que confluyeron en el punto de lo idiota y estúpido). Mientras Sandler se impregnaba de los tópicos ochenteros y de la comedia romántica barata, Stiller seguía una línea paródica muy característica, demostrándolo con películas como Zoolander y el Padre de la Novia, así con pequeñas joyas como Mitty. Zoolander es el mejor ejemplo de como Stiller trabaja una línea argumental y la hace engrandecer al grado de hacerla verdaderamente cómica pero a la vez un tanto crítica. Tropic Thunder sigue ese mismo trayecto pero con las películas de acción.
 
La trama es bastante sencilla pero se mantiene: Speedman es el típico actor que quiere ser reconocido por sus dotes actorales más que por la cantidad de testosterona que despide. Sin embargo, su incursión en el drama es muy crítica por lo cual trata de hacer una película de acción pero con tintes dramáticos, muy al estilo de Platoon o Apocalipsis Now. Sin embargo, comparte créditos con un actor multipremiado y que resulta ser cuasi una copia de Marlon Brando (y del propio Downey Jr., irónicamente) lo cual genera mucho conflicto. Si a esto agregamos a la copia de Eddie Murphy (interpretado por Jack Black) y los típicos actores clichés de cajón (un cantante queriendo ser actor y un novato-novato), esto hace que la primera media hora de la película sea cómica a morir pero también con un toque de ironía y cinismo que la hace aun más divertida.
 
Esto es lo que me gusta mucho de las películas de Stiller, ya que sabe poner el dedo en la llaga y con comentarios así referencias crítica de manera sutil paradigmas y complejos que se viven no solo en el cine de Hollywood, sino con los propios actores (incluyendo sus problemas, como falta de dinero, drogadicción, deseo de fama y otros debrayes emocionales enormes con los cuales cargan), inclusive con los mismos productores. Aquí es donde vemos uno de los mejores y más sorprendentes puntos del filme, ya que Tom Cruise hace al productor ejecutivo de la película y no como un niño bonito, sino como un tipo gordo y violento que le importa más la fama que el dinero. Muchos alabaron la actuación de Cruise y yo pensé que eran exageraciones, pero debo admitir que le pega al papel y sobre todo, se nota que se divierte un montón con el personaje.
 
Sin embargo, la película se cae un poco cuando el director muere (sí, de manera auténtica) y los actores se quedan solos por su cuenta. Pero no porque este segundo tercio sea malo, sino porque nos enfocamos más a una película de acción y comienzan tanto los balazos como la acción. Aquí nos presentan a los malos del filme, que están encarnados por unos piratas vietnamitas (y su extraño líder). Luego de este momento un tanto forzado, volvemos a la comedia y nos divertimos entre los fans de Speedman cuando hizo el papel de Jack y los monólogos de Lazarus sobre la actuación.
 
Finalmente, el último tercio es hilarante a morir y con una acción bastante adecuada, teniendo un final bastante divertido con Cruise bailando (reitero, se nota que el hombre disfruto hacer este papel).
 
Como ven, la película es una mezcla de ironía, sarcasmo, comedia (a veces un poco grotesca, pero no demasiado) y de buenos diálogos que pese a tener un sentido gracioso o grosero, también crítican de manera dura al gremio de actores, directores y ejecutivos de Hollywood, así de reírse de los estereotipos de la industria. Varias veces tuve que repetir una escena porque de plano me sacaba de risa y no la disfruta o sencillamente quería reírme aun más con lo que pasaba. También los cameos de otros actores están geniales (en especial al principio cuando para introducir la película, muestran trailers de otros supuestos filmes).
 
 
Aquí quiero hacer un breve paréntesis sobre la actuación de Downey Jr. Debo decir que es bastante convincente, tanto por el tono que usa para la voz como la caracterización. Sin embargo, siento que fue un tanto exagerada su nominación al Óscar. Aunque no puedo negar que le paso lo mismo que a Cruise, ya que parece que disfrutaba el papel y hacer ciertos comentarios como el perfomance que tuvo en la misma.
 
Tal vez el único "pelo" en la sopa es el doblaje. Sí, tantas veces que defiendo el buen doblaje mexicano, pero aquí de plano se vieron mal. No por la actuación ni por la adaptación, sino por el tipo de voces. Ninguno cuadraba, en absoluto. Enzo Fortuny tiene un tipo de voz que no le entra a Stiller, mucho menos Jorge Ornelas como Tom Cruise. Si acaso Víctor Ugarte como Jay Burachel, pero el resto no me pegaron en absoluto y por ello la película sonaba un tanto extraña y forzada.
 
En conclusión, "Una Guerra de Película" (como fue titulada aquí en México) es un gran filme para ver. Stiller se luce como guionista (aunque tuvo algo de ayuda) y como director. Es entretenida, divertida, con una buena dosis de comedia, aunque eso sí, para quienes no conozcan Hollywood, algunos chistes les pasaran de lado. Recomendable en todos sentidos, pues.
 
 
-Rambo 2, Primera Sangre: Parte II
 
Argumento: John Rambo se encuentra picando piedra en una penitenciaría federal luego del incidente que causo en un pueblo del norte de EUA. Es cuando aparece su viejo amigo y jefe, el coronel Trautman, que le ofrece la libertad a cambio de una misión de infiltración en Vietnam, esto con el objetivo de conseguir fotos de prisioneros norteamericanos que aun siguen en manos enemigas. Rambo acepta con la convicción de ayudar, pero es cuando se vuelve a topar con los problemas que caracterizan a la sociedad americana, más en común su aparato militar, mientras trata de rescatar a los prisioneros con ayuda de la bella Co Bao.
 
Comentario: Rambo II fue de las primeras películas que vi en inglés. A finales de los ochentas, el cable que teníamos en casa de repente sacaba algunas cosas extrañas, como tener canales de origen norteamericano y en su idioma original, como TBS o USA. Posteriormente, canal 5 emitió a principios de los noventa un maratón con las 3 primeras películas de Rambo. Sin embargo, el grado de violencia y el horario (empezaba a las 7 y terminaba a las 12 de la noche), hacía imposible que lo viera seguido. Es más, algunas escenas como cuando Rambo dispara la flecha hacia el comandante vietnamita y lo hace volar, en su momento me provocaban bastante ansiedad.
 
Ya fue hasta finales de los noventas cuando pude disfrutar las películas de este peculiar héroe como Dios mandaba y claro, emocionarme hasta el tuétano con sus acciones. Por ello y con motivo del programa conmemorativo de la Órbita de Endor, decide chutarme al menos esta y dar mi opinión más actualizada.
 
Un problema grave con los programas y películas de los Ochentas es que el tiempo rápidamente pasa por ellos y se denota un desfase terrible, tanto en su tecnología, moda e intenciones, lo cual hace que muchos se den un tremendo palazo al revisitarlo. Un servidor paso lo mismo con Voltron, la cual tenía como una serie de altísimo nivel, pero al verla hace unos pocos años, caí en cuenta en sus guiones patéticos y sus secuelas de acción bastante repetidas.
 
Por suerte, Rambo no le sucede esto. No podemos negar que es un producto de su tiempo, empezando porque está la URSS, luego en la moda de algunos personajes (el propio protagonista y el look de Ericson) como en la elaboración de algunas escenas, en especial cuando aparece Co Bao, donde el lente parecía llenarse de vaselina y nos hacía una toma un tanto cursilona del momento. Sin embargo, el resto del filme es pura acción y debido a que se desarrolla en un Vietnam de corte socialista, donde la selva predomina, la tecnología puede obviarse y la trama fluye sin verse nada casposa.
 
La idea es bastante sencilla: Rambo acepta infiltrarse pero se nota de lejos que Murdock, el jefe de la misión, solo quiere hacer una pantalla y seguir cobrando su cheque de fondos militares. Esto provoca que Rambo rescate a un prisionero por su cuenta pero Murdock lo deja abandonado pese a las acciones de Trautman. Entonces cuando el protagonista va a soltar la sopa (a medias), aparece Bao que lo salva. Sin embargo, en el rescate ella muere y Rambo furioso decide matar como poseído.
 
Esta trama, sencilla hasta lo que más, sirvió de base a muchos filmes de los años ochentas y noventas, donde nuestro vengador con cara de malo, se iba cargando a los malos por placer pero a la vez porque son malos y les arrebatan algo querido. Inclusive es tan parodiado esto (como en la película que mencione arriba) que aun sigue funcionando, ya que así podemos justificar la ultraviolencia de los buenos. Y debo decir que funciona, ya que aparte tenemos a un carismático Silvestre Stallone que saca lo mejor de Rambo, no solo por su interpretación física, sino por su caradura y sus pocas palabras.
 
Por supuesto, el resto son personajes meramente prototípicos, salvo Trautman, que se convierte en una especie de mentor y de válvula reguladora, que de forma lamentable se va perdiendo conforme avanza la película. Esto parece que motivo su papel diferente en la secuela, aunque con malos resultados. Pero no importa, aquí lo que cuenta es como Rambo va mostrando sus habilidades como un soldado de fuerzas especiales y lo demuestra en la última media hora, donde él solito se carga a un montón de soldados enemigos, pilotea un helicóptero, destruye el campamento, salvo a los prisioneros e inclusive se enfrenta a un vehículo más poderoso que el suyo.
 
Una de las cosas que ayuda a que la película sea un subidón de adrenalina es la música que compusó Jerry Goldsmith para la misma. Aquí el compositor se reinventa a sí mismo y hace un score fabuloso, que de por sí ya tenía trazas de genialidad en la anterior película, en esta llega a un nivel épico donde hay acordes que te hacen brincar desde el primer momento (en especial cuando se escuchan los créditos iniciales, donde la fanfarria es épica a no más poder).
El legendario arco.
 
Por supuesto, hay prietitos en el arroz y debo decir que se remiten a algunas frases y comentarios que hace el protagonista, tanto con respecto a EUA como a su misión como soldado, que para hoy en día se quedan bastante chatas y que reflejan un aspecto patriotero y un tanto exageradas, sobre todo en el diálogo final cuando Rambo dice su discurso sobre la lucha por su país. Claro, crítica el aparato gubernamental y militar, pero sigue poniendo a la nación gringa con unos altísimos ideales y que es incapaz del pecado. Para un militar adoctrinado como Rambo se entiende, pero en un contexto actual, insisto, queda de más y un tanto anticuado, más al estilo del Capitán América que u otra.
 
En el doblaje, debo decir que me gustó. Sí, es de Los Ángeles, pero los actores seleccionados para cada papel, en especial Edgar Wald como Trautman, les quedan geniales. Tal vez el problema venga con Marcela Bordes que hace a Bao. Aquí se nota que la actriz apenas empezaba y se le nota un tanto falta de intencionalidad como de fuerza en su voz. Fuera de esto, un gran doblaje y de los buenos de aquellos tiempos.
 
En conclusión, "Rambo 2" es una excelente película de acción de los años Ochentas y que ha resistido de forma genial el paso del tiempo. Aunque su trama puede ser simplona y sus diálogos un tanto cursis, la acción es estupenda y las secuelas están bien hechas. Es curioso como esta película tuvo nominaciones tanto a los Razzies como a los Oscares, lo cual demuestra que tenía algunas cosas muy buenas y en otras, bueno, no tanto.
 
¿Recomendable? Por supuesto. Rambo sirvió de modelo a los héroes de acción posteriores y es un ícono no solo de su tiempo sino para los tiempos actuales.
 
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Saludos a mi princesa ^^, así a quienes gustan de este tipo de películas.

viernes, 15 de junio de 2012

Jerry Goldsmith: versatilidad y calidad

Mi gusto por la música de películas, la instrumental o "Original Soundtrack", vino de los diferentes temas ochenteros que se escuchaban de fondo en muchas caricaturas de aquella época. Pero mi preferencia por este tipo de temas, fue en aumento cuando comence a hacerme fanático de la Guerra de las Galaxias por alla de mediados de los noventas.

 Por consiguiente, me hizo un seguidor incondicional de John Williams, el autor de este formidable OST. Aquí fue donde comenzó mi andadura por el maravilloso mundo de la música de las películas.

 Sin embargo, pese a tener exponentes de una gran calidad como Danny Elfman, Hans Zimmer, Alan Silvestri, Ennio Morricone o el mismísimo Williams, hay que reconocer un error que tienen con frecuencia estos compositores y es que el núcleo de sus melodías, tienen un leimotiv constante.

 El leimotiv es es una melodía o secuencia tonal corta y característica, recurrente a lo largo de una obra, sea cantada (como en la ópera) o instrumental (como una sinfonía). Por asociación, se le identifica con un determinado contenido poético, y hace referencia a él cada vez que aparece. Así, una determinada melodía puede simbolizar a un personaje, un objeto, una idea o un sentimiento.

 Sin embargo, el leimotiv que comento, es un cierto "tono" conocido que resuena en cada melodía del autor, aun cuando sea para diferentes peliculas. Esto se ve especialmente con Williams y Elfman. Basta escuchar "Atrapame si puedes" y "La Terminal" de Williams para ver que usa los mismos acordes. Inclusive, los temas de fondo de Spiderman de Raimi y Batman de Burton, que hizo Elfman, tienen ciertos tonos muy parecidos. Sencillamente el autor empleo otros instrumentos para que la música del Hombre Araña fuese más alegre.

 Esto puede resultar un poco fastidioso para algunos fans, ya que se podría pecar de falta de originalidad.

 Por eso, las composiciones de Jerry Goldsmith son tan apreciadas, ya que viendo su largo historial y las películas tan dispares, es increíble como este gran compositor pudo hacer melodías tan diferentes unas de otras.
 Por tal motivo, esta entrada va dedicada a uno de los mejores creadores de OST de todos los tiempos. A continuación, pondre 5 temas de película que lograron realzar las mismas y lanzaron a la fama a Goldsmith.



De origen judío, Goldsmith aprendió a tocar el piano a la edad de seis años. A los catorce, estudió composición, teoría y contrapunto con los maestros Jakob Gimpel y Mario Castelnuovo-Tedesco, ambos miembros de la tradición musical judía europea. Goldsmith ingresó en la Universidad del Sur de California, con el maestro Miklós Rózsa, quien escribió la partitura de la película de Alfred Hitchcock Spellbound de 1945 (conocida como Recuerda en España, con Ingrid Bergman. Goldsmith se interesó en escribir música para el cine al ser inspirado por la música compuesta por el mismo Rózsa.

Su música no se queda estancada en ningún estilo, sino que se adapta a las exigencias de la película, yendo desde el jazz hasta las grandes obras sinfónicas, pasando por música folk, étnica e incluso por el sintetizador. Aun así, se podría definir su música como enérgica, pues es especialmente brillante en lo rítmico, sin por ello desdeñar la melodía. Es un defensor de utilizar la música solamente cuando sea estrictamente necesario, por lo que en numerosas ocasiones ha acusado al cine reciente de tener demasiada música. Y pone como ejemplo su propia partitura para Patton, en la cual solamente hay media hora de música, pese a tratarse de una cinta que supera las dos horas de metraje.

Ha tocado todos los géneros a lo largo de su carrera, aunque es en el cine fantástico donde ha logrado sus éxitos más populares: El planeta de los simios, varias partes de la saga Star Trek, La trilogía de La profecía, La Fuga de Logan, Atmósfera cero, Alien, el octavo pasajero o Desafío Total, por citar algunos títulos. Por su cualidad rítmica, también ha destacado en el género del thriller de acción. Sin embargo, siempre ha declarado preferir las películas pequeñas y de personajes, por lo que durante mucho tiempo declaró que La isla del adiós era su trabajo favorito.

Sus comienzos fueron series de televisión como La cuarta dimensión, Los Waltons, Perry Mason, El agente de CIPOL y Perdidos en el espacio, que le dieron a conocer. Posteriormente, a pesar de convertirse en un músico muy solicitado por Hollywood, siguió manteniendo contactos con la pequeña pantalla a través de miniseries como QB VII y, sobre todo, Masada, la cual se convirtió en una de sus partituras más conocidas. Uno de sus últimos trabajos para la pequeña pantalla fue la sintonía para la serie Star Trek: Voyager.

Solamente ha conseguido un Óscar, por La profecía (1976), de las 17 nominaciones que ha obtenido. A pesar de ello, ha sido durante los años 1980 y 90 uno de los músicos con mayor número de seguidores, quizá sólo superado por John Williams.

Durante los últimos años de su vida, compaginó la composición con la enseñanza, impartiendo cursos de composición para cine a jóvenes músicos de la Universidad del Sur de California (UCLA). Entre sus discípulos ha estado Marco Beltrami, compositor que empieza a hacerse un nombre en el panorama de Hollywood a partir de los años 1990.


-Patton

La película de 1970, basada en la vida del famoso general norteaméricano, es reconocida por ser una película belicista que en lugar de enfocarse en las batallas, su punto de atención fue la vida del famoso general "Sangre y Agallas".
 Sin embargo, si la película empieza de manera atípica con el discurso a cargo de George C. Scott, el tema musical que se escucha posterior, mientras la cámara enfoca el desierto argelino, es impactante.
 Hoy en día, esta melodía es usada de manera continua como un símbolo militar, al grado que fue el leimotiv de un capítulo de los Simpsons, cuando Bart le declara la guerra a Nelson. En una palabra: épico.

-Gremlins

 Aun antes de ver Patton, la primera película que ví con la música de Goldsmith, fue precisamente esta. El tema bien conocidillo resuena por cada escena de la misma y no solo le da un aire divertido, sino a la vez, bastante macabro, lo cual refleja a la perfección el film de 1983.
 Aquí se vería la calidad brual que tenía Goldsmith, ya que previamente había hecho la música de Poltergeist. Una diferencia de cabo a rabo.

-Star Trek

 Goldsmith se encargo de musicalizar la mayoría de las películas de Viaje a las Estrellas. Aquí se podría decir que no es una partitura original del autor, sin embargo, tecnicamente hizo suyo el tema original de la serie de televisión, llevandolo a nuevos niveles. No solo rejuvenecio la tonadilla de la serie original, sino que creo un "universo" musical relacionado a la franquicia, al grado que su influencia llego a las películas de la "Nueva Generación".

-Rambo

Luego de ver las tres anteriores películas, llegamos a esta. Cuando me enteré de que el maestro Goldsmith había hecho el leimotiv de Rambo, no pude más que maravillarme. Aunque la música del ex-boina verde es de corte militar, para nada tiene que ver con la de Patton, siendo mucho más rítmica, acelerada, sino llena de un lado salvaje, contrario a la cadencia ordenada y tranquila de la de Patton. Basta ver el OST que hizo para la segunda parte, donde pese a usar los mismos temas de la primera película, la diferencia es abismal.

-Rudy

 Y llegamos a mi OST favorito de este autor. No solo por la misma película. Sencillamente, la música le da un aire supremo a la misma. Los momentos "silenciosos" del film estan llenos de la partitura de Goldsmith, transmitiendo un aire mucho más dramático que los mismos dialogos de la película.
 Falta escuchar parte de la misma, en especial un tema llamado "Back to the Field", que es bastante inspirador, emotivo y emocionalmente brutal. Aquí el compositor se consagra a un nivel altísimo, así de sencillo.

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Saludos a mi princesa :3, que adoro demasiado, así a quienes gustan de este tipo de música.

 Ah, por cierto, un bonus. El "sexto" tema de Goldsmith y que corresponde a una película igualmente "diabólica": La profecía. Así es, este magnífico autor se encargo de hacer la música de la triología de la Profecía. Con ustedes, "The Omen". Creepy.